
Irán 2008, Isfahan, jueves 9 de octubre.
Estoy en una tienda del bazar de Isfahan con las puertas cerradas. Hace dos días que el bazar de Isfahán está cerrado. Es la primera vez que cierra desde la Revolución de Jomeini en 1979. Anteriormente cuando cerró el bazar de Teherán, el Shah tuvo que abandonar el país y se desencadenó la Revolución. Hoy, cuando he llegado a la Gran Plaza de Isfahan, la plaza Naqsh e Jahan, o como la llaman ahora Plaza del Emam, antes Plaza del Shah, todo estaba cerrado. He entrado en una tienda de amigos llamando a la puerta. Cuando me han abierto me dicen que quizá llega otra revolución. No sé si lo decían en serio o simplemente era una broma. Pero realmente ha llegado un momento en que todos están hartos de la situación actual. El desencadenante del cierre ha sido un impuesto del 3%, un IVA, que el Gobierno quiere imponer. Los comerciantes no lo aceptan. Ayer por la mañana paseé por el bazar y todas las persianas estaban bajadas. Hoy también. Hay un silencio especial y todo el mundo se toma la situación con calma, tomando te, y conversando sobre la situación. Dicen que en Mashad ha cerrado el bazar del oro, que en Tabriz también hacen huelga y que en Teherán empiezan a cerrar. Por supuesto ni la televisión iraní ni los periódicos dicen nada sobre el cierre. Sí que lo hacen las televisiones en persa que emiten desde Estados Unidos o Alemania. En EEUU viven más de un millón de iraníes, muchos de ellos en California, y tienen sus propias cadenas de TV. En Irán la mayoría de casas tiene parabólica y todos miran estos canales.
Estoy en una tienda del bazar de Isfahan con las puertas cerradas. Hace dos días que el bazar de Isfahán está cerrado. Es la primera vez que cierra desde la Revolución de Jomeini en 1979. Anteriormente cuando cerró el bazar de Teherán, el Shah tuvo que abandonar el país y se desencadenó la Revolución. Hoy, cuando he llegado a la Gran Plaza de Isfahan, la plaza Naqsh e Jahan, o como la llaman ahora Plaza del Emam, antes Plaza del Shah, todo estaba cerrado. He entrado en una tienda de amigos llamando a la puerta. Cuando me han abierto me dicen que quizá llega otra revolución. No sé si lo decían en serio o simplemente era una broma. Pero realmente ha llegado un momento en que todos están hartos de la situación actual. El desencadenante del cierre ha sido un impuesto del 3%, un IVA, que el Gobierno quiere imponer. Los comerciantes no lo aceptan. Ayer por la mañana paseé por el bazar y todas las persianas estaban bajadas. Hoy también. Hay un silencio especial y todo el mundo se toma la situación con calma, tomando te, y conversando sobre la situación. Dicen que en Mashad ha cerrado el bazar del oro, que en Tabriz también hacen huelga y que en Teherán empiezan a cerrar. Por supuesto ni la televisión iraní ni los periódicos dicen nada sobre el cierre. Sí que lo hacen las televisiones en persa que emiten desde Estados Unidos o Alemania. En EEUU viven más de un millón de iraníes, muchos de ellos en California, y tienen sus propias cadenas de TV. En Irán la mayoría de casas tiene parabólica y todos miran estos canales.
Tengo problemas para actualizar este blog desde Irán. Cuando intento entrar en Blogger no puedo porque está censurado. Ya he encontrado, sin embargo, un amigo que me deja actualizarlo desde su ordenador puesto que tiene un “rompefiltros”. Este programa que todos los jóvenes tienen, se debe ir actualizando cada mes más o menos ya que el Gobierno lo localiza y lo inutiliza.
Son las tres de la tarde, la plaza de Isfahan está preciosa, el cielo luce un azul límpido, el aire está transparente, el sol dibuja las sombras con bordes perfectos, las cúpulas lucen espectaculares su color turquesa. Silencio de siesta. En un rincón, el Sr. Ali, reza. Me acababa de traer una fuente llena de fruta, su amabilidad me desarma.























