BLOG DE ANA M. BRIONGOS


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21.10.20

Tony Wheeler y mi párrafo de "Black on Black, Iran Revisited" (Lonely Planet)



 

La editorial geoPlaneta acaba de publicar el libro

-En defensa del viaje

Por qué seguiremos viajando y por qué lo haremos de otra manera-

cuyo autor es el mítico editor Tony Wheeler.



Hace un par de semanas recibí un mensaje desde geoPlaneta por el que me reenviaban otro de Tony Wheeler, cofundador de Lonely Planet, pidiéndoles mi email porque quería contactarme. Me apresuré a escribirle directamente.

Al día siguiente recibí su mensaje.

Ana. Hace mucho tiempo desde la última vez que estuve en contacto contigo aunque me acuerdo a menudo de ti por aquel párrafo en “Black on Black” que cito a menudo como la razón perfecta por la cual los jóvenes deben viajar…

Ahora estoy confinado en Australia… pero he escrito un libro -En defensa del viaje -para geoPlaneta de España. Quería añadir tu párrafo en ese libro y geoPlaneta lo ha arreglado con tu editorial, Laertes.

Además me pedía permiso para añadirlo en inglés en un libro que se publicará en Nueva Zelanda.





"Tenía 20 años, viajaba sola, y no tuve nunca ningún problema. Había dejado atrás, por una temporada, la facultad de Física de Barcelona, con sus clases, sus prácticas y sus exámenes, para sumergirme en esa universidad permanente que es el recorrer países y conocer a sus gentes. No son solo los bosques, los mares, los ríos, los desiertos, los caminos y los amaneceres; como tampoco son los monumentos ni los museos: son los hombres y las mujeres y los niños que en esos caminos y desiertos viven, de los que se aprende. Viajar de joven es importante, se viaja ligero de equipaje y ligero de bolsillo y se tiene el corazón como una esponja. Los caminos del mundo son una escuela donde se templa el espíritu y se afianzan la tolerancia y la solidaridad. Se aprende a dar y a recibir, a mantener las puertas abiertas de la casa y del espíritu y, sobre todo, a compartir. Se aprende a disfrutar de lo poco, a valorar lo que se tiene, a ser feliz en la austeridad y a festejar la abundancia. Se aprende a escuchar y a mirar y se aprende también a querer. Los jóvenes de los países de la abundancia tendrían que dedicar un año de su vida, antes de que las obligaciones familiares o profesionales los dejen atados para siempre, a viajar por los caminos del mundo, de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, con la mochila a la espalda. Perderían un año en la carrera del éxito -¡qué es un año!- pero ganarían como personas porque se les ensancharía el horizonte, muchas veces reducido a conseguir una décima más en un examen, y el mundo entero saldría ganando" (Párrafo de "Negro sobre negro" de Ana M Briongos, que aparece en "En defensa del viaje" de Tony Wheeler, páginas 58 y 60)


¿Quién es Tony Wheeler?

Tony Wheeler fue el cofundador, con su esposa Maureen, de la conocida editorial de guías de viaje Lonely Planet. Viajeros desde jóvenes, partiendo de Inglaterra atravesaron Europa y Asia y se instalaron en Melburne, Australia, donde publicaron su primer libro en 1973 Across Asia on the cheap, origen de la editorial que fundaron con el nombre de Lonely Planet. Posteriormente publicaron la guía de la India cuyo éxito les ayudó a levantar la editorial que pronto se hizo famosa en el mundo de los viajes. En 2011 la vendieron a BBC Worldwide por una suma millonaria.


Cuando se publicó mi primer libro “Negro sobre negro, Irán cuadernos de viaje” y tuvo buenas críticas en los periódicos más importantes de España, se me ocurrió preparar un dossier con todas ellas, acompañarlo con un ejemplar del libro y mandarlo a la sede de Lonely Planet en Melburne. Pronto recibí respuesta diciendo que estaban interesados en publicarlo en inglés para una nueva colección de literatura de viajes. Se publicó con el título de “Black on Black, Iran revisited” y la traducción corrió a cargo de Chris Andrews. Black on Black quedó finalista en 2001 del premio Thomas Cook de libros de viaje organizado por The Dayly Telegraph en Londres, cuna de la literatura de viajes.

Un día recibí un mensaje del mismísimo Tony Wheeler en el que me pedía permiso para utilizar un párrafo de mi libro en sus conferencias pues pensaba que era el que mejor expresaba su idea de por qué los jóvenes deben viajar. Era para mí un honor que el mítico fundador de Lonely Planet me pidiera algo que había escrito yo. El párrafo en cuestión viajaría y sería conocido por miles de personas ya que él lo repetiría en todas las charlas que daba por el mundo.

Tony todavía se acuerda de aquel párrafo, todavía me pide permiso para usarlo y eso me hace feliz.


He leído su libro. En defensa del viaje, como dice el propio autor, no es un ensayo académico sino, sencillamente, su opinión sobre el hecho de viajar, las consecuencias de la sobresaturación turística, del mal uso que hemos hecho de lo que nos ofrece el Planeta y la repercusión que puede tener en nuestro comportamiento futuro el parón al que nos ha obligado el Covid. Parón que ha hecho más evidentes situaciones que se sabían pero que no se querían ver, que ha dejado aviones en tierra, trasatlánticos varados y coches aparcados y, como consecuencia, el descenso del precio del petróleo que enriquecía a unos países con cuyos pingües beneficios han favorecido la lucha entre sunitas y chiítas en el mundo musulmán y la desestabilización de Oriente Medio. Quizá a partir de ahora no habrá tanto dinero procedente de los hidrocarburos para financiar guerras fratricidas.  También ha hecho aflorar la precaria situación de los trabajadores inmigrantes en los países del Golfo y ha puesto en evidencia el tráfico de animales salvajes y sus mercados donde esos animales vivos reciben un trato terrible para alimento de sibaritas.

 

“Nosotros, ciudadanos privilegiados del mundo desarrollado, consumimos mucha más energía -hacemos mucho más daño- que nuestros congéneres de los países en vías de desarrollo. Conocemos todas las respuestas; lo único que tenemos que hacer, sencillamente, es ponerlas en práctica” escribe Toni Wheeler.

Incluso en las ciudades hasta hace poco saturadas de turistas, como Barcelona, Amsterdam o Venecia, sólo a dos calles de los grandes monumentos que todos quieren ver, hay lugares interesantes y solitarios donde pasear y disfrutar. Buscar otras ciudades, otros paisajes, es lo que recomienda el autor.

Estas son algunas pinceladas que he recogido de las reflexiones que van surgiendo en el libro. Hay muchas más.


Los que hemos nacido con la pasión viajera, no dejaremos de viajar, aunque quizá tengamos que hacerlo de otra manera. Es imprescindible pensar en el turismo responsable y en el turismo de cercanía.