BLOG DE ANA M. BRIONGOS


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Mostrando entradas con la etiqueta Telemarketing desde India. Mostrar todas las entradas
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25.2.10

Contrastes en la India: Gurgaon y Old Delhi

Según Wikipedia Gurgaon es la sexta ciudad más grande de la India. Es una ciudad nueva, antes en ese lugar había un pueblo. Está situada en Haryana a tan solo media hora en coche de Nueva Delhi. El metro, en construcción, será inaugurado dentro de poco con lo que se podrá llegar en veinte minutos desde la capital.
La carretera sigue los altos pilares que sostienen la vía del metro cuyas estaciones elevadas ya están a punto de recibir pasajeros. Veo anuncios de Vodafone en las farolas. Nos dice Rajij que hay 25 kilómetros desde east of Kailash, el barrio de Nueva Delhi donde vivimos, hasta Gurgaon. Pasamos por extensos tenderetes de marmolistas a pie de autovía y de repente se ensancha el espacio visible, hay grandes zonas ajardinadas y empiezan a aparecer las nuevas construcciones. Edificios de muchos pisos, de apartamentos y de oficinas, con nombres como Vatika Business Center, Mega Mall, Sahara Mall, estos dos son grandes centros comerciales de cristaleras espejeantes, Dell, T&T Motors, Ernst & Young, Aviva, American Express, South Point, Hotel Ibis, etc.
Hay anuncios enormes ofreciendo pisos de lujo e hipotecas para familias de jóvenes ejecutivos.
Nuestro objetivo era visitar las oficinas de una empresa de externalización de servicios de información financiera para bancos, entidades del sector y grandes empresas. Esta empresa ocupa dos plantas de un edificio nuevo de oficinas. La fundaron dos compañeros de estudios de la London School of Economics, uno indio residente en Londres y otro colombiano que vive entre Londres, Nueva York, Dubai y Hong Kong. Tienen treinta y pocos años. Nos abre la puerta una agente de seguridad, una mujer joven uniformada. Nos adjudican un acompañante para visitar el complejo. Nos muestra las salas de trabajo cuyas puertas abre con una tarjeta magnética y un código. En cada una de ellas trabajan 20, 30, 40, o más empleados, hombres y mujeres, todos menores de 35 años, todos titulados universitarios. Están frente a su pantalla y saludan sonrientes. Vestimenta: traje y corbata ellos, vestido formal ellas y zapato de tacón, se ve algún turbante sikh. Cada equipo trabaja para un cliente y la separación absoluta de espacios se hace para preservar la confidencialidad. Según la magnitud del cliente y de la tarea encargada se organiza el equipo con más o menos empleados. Al final del pasillo hay un bar con mesas y sillas, una barra y un camarero de blanco. En la planta superior hay una terraza donde salen los empleados a fumar y a hablar por el móvil, rodeados de rascacielos. Nos ofrecen cocacolas en una sala de juntas con mesa ovalada y un cuadro en la pared en carboncillo muestra a un toro bravo embistiendo. La decoración es moderna, sobria, de calidad. La plantilla es de 500 personas. La empresa dispone de una flotilla de taxis que recoge a los trabajadores en puntos de la capital, los lleva al trabajo y los devuelve al finalizar la jornada laboral. Con la llegada del metro este servicio no será necesario.
Al día siguiente visitamos la parte antigua de Delhi. Vaya contraste con Gurgaon. La India de siempre y la India emergente. Por la noche cenamos en casa de una amiga donde encontramos a varias parejas de jóvenes de entre 25 y 35 años que viven Gurgaon y trabajan en esa ciudad. Dicen que hay escuelas, hospitales, tiendas, y todo lo necesario para vivir cómodamente. Solo estan esperando que inauguren el metro para poder desplazarse a Nueva Delhi sin tener que sufrir embotellamientos.
Se acabaron las familias extensas conviviendo con los abuelos, los tíos y los primos. El cambio hacia la modernidad está dando paso a las familias nucleares: papás y mamás que trabajan con uno o dos niños y que viven en apartamentos modernos entre rascacielos y centros comerciales.
En Gurgaon están las grandes empresas de telemarketing que se han hecho famosas.

Gurgaon, Hariana, India

Ver la entrada siguiente para saber más de Gurgaon, una nueva ciudad supermoderna de la India donde se concentran los call centers o cnetros de telemarketing que atienden a clientes de todo el mundo.Posted by Picasa

13.2.07

Vikas trabajaba en Cybercity, Nueva Delhi.


Vikas ha escrito diciendo que ha cambiado de trabajo, se ha pasado al turismo.
Vikas estuvo en Barcelona el año pasado y nos contó cómo era su vida de trabajador en un call center de la India.
Vikas tenía veinticuatro años cuando nos visitó, es economista (MBA) y además hizo un curso avanzado de computadoras. Su primer trabajo consistía en supervisar una red de cybercafés de Nueva Delhi. Después consiguió trabajo en un importante call center. Como a pesar de su buen conocimiento de inglés y de los cursillos que le impartió la empresa, no conseguía un acento británico o americano, lo destinaron a la sección de consultas por correo electrónico.
Su salario era de 14 mil rupias al mes (243€). Pagaba un apartamento en Delhi que le costaba 4 mil Rps. al mes (74€). Se pudo comprar una moto porque le gusta el motociclismo y no es dificil de aparcar en una gran ciudad, decía. Pero no iba a trabajar en moto sino que le recogían en un minibus, a él y a otros compañeros que vivían en la misma zona que él, y los llevaban a Cybercity que es donde está la empresa de telefonía y telemarketing de IBM, donde trabajaba.
Su horario de trabajo era de 8:30 de la mañana a 6:30 de la tarde, aproximadamente, unas 9 horas y 15 minutos cada día. Más 3 horas más, cobrando horas extra, si se lo pedía la empresa. A esto había que añadir las dos horas de ir a Cibercity y las dos de volver con la furgoneta de la empresa (seis personas) a Delhi.
Los padres de Vikas viven en una ciudad lejos de la capital. Él los visitaba poco porque casi nunca tenía más de un día seguido libre. Para ir a Barcelona tuvo que buscar una excusa de peso porque nunca daban más de una semana de vacaciones. Vikas pensaba que a la larga tendría que buscarse otro trabajo pues se estaba quedando estancado. Pero es un trabajo que asegura un salario muy bueno, decía, y es arriesgado dejarlo. En este momento hay miles de jóvenes trabajando en telemarketing en la India.
Vikas sin embargo, ha conseguido cambiar, se ha ido al sector turismo. Está convencido de que con el progreso económico que está experimentando su país, los indios cada vez viajarán más, y el turismo aumentará de una forma espectacular. Este nuevo trabajo le permite también a él viajar. Ahora acompaña a los editores indios a las ferias del libro de Frankfurt, Londres, y otras. Está encantado.