BLOG DE ANA M. BRIONGOS


Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Azafrán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Azafrán. Mostrar todas las entradas

20.11.15

La cocina persa









En casa acostumbro a preparar platos iraníes con recetas que he ido aprendiendo en Irán durante mis casi cincuenta años de relación con el país de los persas. Por eso a mi familia, los olores, los sabores y la presentación de los platos iraníes siempre les han sido familiares.

En Irán no existe una cultura de la restauración. Quizá últimamente con la apertura del país al turismo y la demanda de restaurantes que no sean los típicos cheló kababís (brochetas de carne acompañadas de arroz), empiezan a florecer locales que ofrecen platos variados. Esos platos variados y bien elaborados se encuentran en las cocinas de las casas que es donde se desarrolla la vida social. Los iraníes son acogedores y no es difícil poder entrar en sus hogares y probar las delicias culinarias de alguna familia. En realidad en Irán, quien para alimentarse dependa de los restaurantes no conocerá la diversidad y la sofisticación de la verdadera cocina autóctona.




En Irán, por ser un país musulmán, la carne debe ser halal, es decir de animales que han sido sacrificados como ordena el islam. Comer carne de cerdo no está permitido, esta carne es haram, contrario a halal. En los comercios venden embutidos pero son de pollo, cordero o ternera. Para los musulmanes chiítas duodecimanos, como son la mayoría de los iraníes, el pescado debe tener escamas para ser halal. Solamente los iraníes de la zona del Golfo Pérsico, que son sunitas, comen crustáceos. No se sirve alcohol en ninguna mesa, a menos que se trate de una familia occidentalizada. Tampoco se encuentra en los hoteles, ni en los restaurantes.

La caza es muy apreciada en el norte de Irán y se da por supuesto que el cazador rezó las oraciones prescritas cuando mató al animal y que lo degolló y desangró como es obligatorio.




Los suelos de las casas iraníes están cubiertos por hermosas alfombras y nunca se pisan con los zapatos por lo que hay que dejarlos en el rellano o a la entrada. En los hogares tradicionales el mantel o sofré se pone sobre las alfombras y se colocan encima los platos acompañados de cuchara y tenedor, nunca hay cuchillo pues las carnes estofadas muy tiernas se deshacen y el concepto de bistec a la plancha, que hay que cortar, no existe. Las bandejas con la comida se exponen todas a la vez sobre el sofré para que los comensales se sirvan.


Pan sangak, cocido sobre cantos rodados















En las mesas iraníes siempre hay pan caliente, queso blanco estilo feta, dugh (yogur, agua y menta), salad shirazí (ensalada con diferentes vegetales y aliñada), sabzé (yerbas frescas sin cortar ni aliñar), y torshí (confitados en vinagre), además de los platos principales, como estofados de carne, y arroz, decorado éste de diferentes maneras, con pistachos, azafrán, almendras fileteadas, zereshk, corteza de naranja finamente cortada y confitada.



El zereshk todavía en la rama

El zereshk adornando el arroz

La cocina tradicional iraní tiene algunos platos singulares que no se preparan en ningún otro país de Oriente Medio. Estos platos, unos dulces (shirín), y otros ácidos (torsh), son arroces y estofados de carne de cordero, ternera o pollo y vegetales (sabzé).




La comida iraní no es picante, no se usa la guindilla para cocinar.  El ajo sí se emplea, sobre todo en el norte donde lo preparan confitado en vinagre y adquiere con el tiempo una coloración negra, lo llaman “ajo centenario”. Para los kababs o pinchos, además de la sal y la pimienta, se usa el somagh, un polvo agridulce de color granate que se obtiene moliendo, una vez secos, unos pequeños frutos silvestres de color rojo. La lima seca y el jarabe de granada, rob e anar, se utilizan en los estofados. Las sopas se condimentan con zumo de limón. La cúrcuma, el azafrán, dan sabor y color y son compatibles en el mismo plato. También se emplean yerbas frescas o secas tales como el perejil, hierbabuena, cilantro, eneldo, albahaca, y otras que no son corrientes en nuestros mercados. Con berenjenas y kashk, una pasta blanca derivada de leche seca, se cocina un plato delicioso.


Kashk e bademjan, berenjenas con kashk, nueces y cebolla frita

El té es la bebida nacional de Irán y se da más valor al color y al aroma que al sabor. El té se toma con un terrón de azúcar entre los dientes y raramente se pone azúcar en la taza. El té es adictivo y hay quien llega a tomar cuarenta tazas al día.




La paradoja del caviar: Aunque el caviar auténtico procede de Irán, a los iraníes no les gusta y en ninguna mesa iraní hay caviar.




En Barcelona se pueden degustar platos iraníes en el restaurante persa de toda la vida, el “Rincón persa”, donde ofrecen una buena variedad de platos y lo hacen bien. También está “Sabor persa” que abrió sus puertas recientemente.

En Madrid  tengo noticias de “Sabor azafrán” que pienso visitar en mi próximo viaje a esa ciudad.

20.11.12

Aumenta la producción de azafrán en Irán





En otoño es cuando se cosecha el azafrán en España y en Irán. 

El azafrán es una especia que se obtiene de los estigmas de una flor cuyo nombre científico es crocurs sativus. Cada flor tiene tres estigmas, llamados hebras. Los estigmas tienen forma de trompeta alargada de color rojo intenso.

El cultivo del azafrán precisa de un clima extremo: temperaturas altas y secas en verano, y frías en invierno. La tierra debe ser seca, calcárea, aireada, plana y sin arbolado. Cualidades que reúnen la meseta iraní y también la Castellano-Manchega.

Los árabes utilizaban el azafrán en medicina por sus propiedades anestésicas y antiespasmódicas. Fueron ellos quienes introdujeron el cultivo del azafrán en España en el siglo X.

En la actualidad el azafrán forma parte de la cultura culinaria de distintas regiones del mundo:
En la India el azafrán es ingrediente imprescindible en numerosas recetas de arroces, dulces y helados. Se utiliza en la medicina Ayurvédica y en cultos religiosos. En Arabia Saudita, un autentico café árabe debe tener cardamomo y azafrán. En Italia, el azafrán es imprescindible en la preparación del famoso Rissotto. En Suecia, es tradición elaborar un pan con azafrán el día de Santa Lucía. Por último en España, el azafrán es ingrediente imprescindible en la paella, la fabada o el pote gallego.

La cosecha tiene lugar entre finales de Octubre y principios de Noviembre. La flor se abre al amanecer y antes de que se marchite y sus estigmas pierdan el color y el aroma, se han de recolectar. Una vez recolectadas, se procede a separar los estigmas de las flores, labor que recibe el nombre en España de "el desbrín de la rosa". Se necesitan 85.000 flores para obtener un kilo de azafrán lo que hace de esta especia la más cara del mundo.
El primer productor de azafrán es Irán con el 94% de la producción mundial según fuentes iraníes y lo exporta a 46 países. Otros países productores son España, India, Grecia, Azerbaijan, Marruecos e Italia. El azafrán español es famoso mundialmente por su excelencia pero como la producción española es reducida y muy inferior a la demanda, muchas veces, sin saberlo, con la etiqueta de made in Spain compramos azafrán iraní.

El año pasado Irán exportó 133 toneladas de azafrán que reportaron 409 millones de dólares, con un aumento del 48% respecto del año anterior según las declaraciones del oficial del Ministerio de Industria, Minas y Comercio de la provincia del Jorasán Razavi, el señor Ali Safarzadeh.

El azafrán es la especia más cara, por la cantidad de flores que se necesitan para obtener una pequeña cantidad y porque su recolección es manual. Tiene un hermoso color rojo oscuro y un olor y un sabor característicos. En Irán se produce en las provincias de Jorasán, Kerman, Fars y Golestan, al este y sur del país.

El gobierno iraní se ha dado cuenta de la importancia que están adquiriendo estas exportaciones y ayuda a campesinos y comerciantes para que mejoren la calidad y la presentación. Y la Iranian Trade Promotion Organization (TPO) está registrando la denominación de origen Irán para su azafrán en la World Intellectual Property Organization (WIPO).

El azafrán tiene una larga tradición como producto medicinal. Se dice que es anticancerígeno, antimutagénico y antioxidante.