BLOG DE ANA M. BRIONGOS


28.5.18

Roland y Sabrina Michaud. Las mejores fotografías de Afganistán


Portada del libro de Roland y Sabrina Michaud publicado en 1970 por Hachette.
Hace dos semanas conocí personalmente a Roland y Sabrina Michaud. Fue en Andorra durante unas conferencias sobre la India que tuvieron lugar en un pueblo rodeado de picos nevados, Ordino.

La presencia del matrimonio Michaud en mi vida comenzó casi con mis viajes a Oriente, hace 50 años. 

Cuando llegué a Kabul, después de haber vivido un tiempo en Kandahar, en mi libro “Un invierno en Kandahar” hablo de ello, vi en la oficina de turismo unos pósters colgados de la pared con unas fotos maravillosas. Fotografías de hombres, mujeres y niños de Afganistán, de una belleza y una dignidad impresionantes. Aquellos pósters se vendían pero yo no pensé nunca en comprar uno ya que si bien era rica en tiempo por aquel entonces, sin embargo el dinero era escaso y había que administrarlo con mucha prudencia.


Los Michaud con Albert Padrol y Ana M Briongos en Ordino, Andorra.  Mayo 1918.
Unos años más tarde, en 1974, ya instalada en la residencia de estudiantes de la Universidad de Teherán donde estudiaba, llegó para compartir conmigo la habitación una estudiante afgana de Kabul, Homa Tarzi. Lo primero que hizo al llegar fue pegar en la pared una fotografía de su madre recién fallecida y después un póster con la cara de un hombre, un afgano muy bello que llevaba a manera de turbante enrollada una cuerda. Lo reconocí al instante como uno de los personajes de los pósters de la oficina de turismo de Kabul. Aquel hombre nos miraba fijamente. De día y de noche. Le llamábamos, el malang de Paghmán. Para nosotras era el hombre ideal.

El malang de Paghmán. Foto Michaud.
El viajero que recorre Afganistán, encuentra a menudo hombres de rostro iluminado, monjes mendicantes musulmanes que han renunciado a los bienes de este mundo y viven la aventura espiritual. Los llaman en Afganistán malang, o locos de Dios. A veces se trata de auténticos sufíes  que han alcanzado las fronteras de la sabiduría y de la santidad. Cómo puede uno permanecer insensible  a la mirada  a la vez intensa y modesta de este hombre. De repente se tiene la certeza  de que  el rostro de Cristo era claro y profundo como este (Afghanistan, Roland and Sabrina Michaud). Paghman es un pueblo cercano a Kabul lleno de jardines, árboles frutales y riachuelos donde los ricos de la capital tenían sus casas de veraneo.
Los lagos de Band i amir en el Hindu Kush afgano. Foto Michaud.
En primavera de este mismo año llegaron mis padres a Teherán para visitarme y luego volaron a Kabul, invitados por la familia del Wali y Jamila Youssof, que me había acogido y donde yo residía cuando estaba en Kabul, y a su hijo Walid, que había pasado un año en Barcelona viviendo con mis padres. Al despedirlos les regalaron dos cosas, un plato de porcelana china, propiedad de la familia que todavía conservo y un libro muy usado de fotografías de Afganistán donde ¡oh sorpresa! estaban las imágenes de los pósters y, entre ellas, el malang de Paghmán. Entonces supe que sus autores eran Roland y Sabrina Michaud.

Cuando supe que participaría en una conferencia en que ellos eran los actores principales, busqué el libro para enseñárselo. Se trata del primer libro que publicaron, una edición de 1970.

Mi participación en esa conferencia consistió en explicar lo que acabo de contar. Después saqué el libro y mostré la foto del malang de Paghmán a mis contertulios y a la sala repleta de gente. Roland se emocionó. 

Buzkashi, el deporte nacional de Afganistán. Foto Michaud.
Cuando escribí “Un invierno en Kandahar” pensé que la portada debía tener una fotografía de los Michaud. Lo intenté. Pero se  publicó la primera edición en Ediciones B, la edición de bolsillo, la edición digital, la edición en inglés y, recientemente, la edición de Laertes y todavía no lo he conseguido. Los Michaud no tienen correo electrónico, ni teléfono móvil, ni página Web. Además viajan constantemente. Lo intenté, les mandé cartas, no hubo respuesta. Encontré la copia de una de las cartas que les había mandado y se la entregué a Roland para que quedara constancia. Nos reímos. Los Michaud son de otro mundo.

Roland y Sabrina Michaud han publicado muchos libros, en ellos les gusta encarar a modo de espejo una miniatura antigua con una de sus fotografías cuyo tema resulta sorprendentemente parecido, lo llaman miroirs (espejos en francés)


Finalizada la charla me dedicaron el libro. He aquí la dedicatoria que transcribo traducida:

Para Ana Maria a la que conocemos desde siempre, como recuerdo de nuestro encuentro “extraordinario” en Andorra (se trata de un milagro, de magia, como en un cuento de las mil y una noches). 
Mi emoción es inmensa. 
Gracias por existir. 
Gracias por este espejo, de corazón a corazón. 
Sabrina y Roland, 
Ordino, 10/V/2018.

La primera fotografía muestra la portada del libro de Roland y Sabrina Michaud "Afghanistan" de la colección "Rêves et Rêalités" publicado en 1970 por Hachette. Las fotografías pertenecen a este libro.

Interesante artículo publicado en The Guardiam con fotografías:

11.3.18

Reedición de mis libros y 50 años de vida viajera.







Para celebrar la reedición de mis libros, todos ahora en Laertes y los cincuenta años desde que salí por primera vez rumbo a Asia (1968) y me instalé en Kandahar, organizo un encuentro. Y ¿dónde mejor que en la librería Altaïr de Barcelona? 

Será una celebración para amigos viajeros, amigos lectores y almas inquietas y curiosas. También será un homenaje a los protagonistas de mis libros, de Afganistán, Irán, la India o Bangladesh que siguen, después de tantos años, siendo mis amigos y una reflexión sobre los cambios tan radicales que han sufrido sus países.

Como mis libros hablan de personas reales con los que he entablado lazos de profunda amistad y a los que he seguido viendo a lo largo de los años a pesar de las sacudidas que les ha dado la vida a causa de lo que ha ocurrido en sus países, me gustará explicar qué ha sido de ellos y mostrar sus retratos para que los lectores puedan poner caras a las historia vitales que cuento.

Fecha: el jueves 15 de marzo. Lugar: Librería Altaïr, Barcelona. Hora: 19h.

Pasaré fotos, contaré aventuras y conversaré con Jordi Esteva, fotógrafo, escritor y viajero, que ha aceptado subir al estrado y sentarse a mi lado.


Sorpresa: En esta antología de literatura de viajes publicada en Inglaterra en 2017, aparece mi libro “Black o Black” (Lonely Planet) y mi nombre entre los grandes: Nicolas Bouvier (The Way of the World), Joseph Conrad (Heart of Darknes), Henry Miller (The Colossus of Maroussi), Paul Bowles (Without Stopping), Bruce Chadwin (In Patagonia), Mary Kingsley (Travels in West Africa), Devla Murphy (Full Tilt), Ana Briongos (Black on Black)...





11.2.18

Afganistán, el reino perdido. Memorias de un príncipe afgano.The Lost Kingdom. Memoir of an Afghan Prince.








Acabo de leer las memorias recién aparecidas del que se firma H.R.H. Prince Ali Seraj of Afghanistan. Cuando supe, a través de Facebook, que Ali Seraj estaba escribiendo sus memorias estuve a la expectativa para ver qué contaba, pues sus memorias están ligadas a mis vivencias en Afganistán y sabía que algunos personajes de mi libro “Un invierno en Kandahar”, entre ellos él mismo, aparecerían en su libro. Yo había vivido durante un verano en su apartamento de Kabul,  lo había encontrado cada vez que viajaba a Afganistán, conocía a su novia americana que después ha sido su esposa y a su hermano Abdullah con quien todavía me escribo y a muchos de sus primos y primas, todos pertenecientes a la familia real.


La portada y la contraportada de The Lost Kingdom ya nos anticipan, junto con el título, de qué trata el libro. En la portada hay la foto del palacio del rey en sus épocas de esplendor y en la contraportada vemos el mismo palacio casi en ruinas, como está hoy en día. Ali cuenta cómo era Kabul en los años setenta cuando regentaba unos bares-discoteca de moda, cómo llegaron al poder los comunistas y, con ellos, la invasión soviética, cómo salió de su país y cómo siguió desde Estados Unidos los acontecimientos que iban ocurriendo en su tierra, la guerra civil, los talibanes y los atentados de las Torres Gemelas en New York con la consecuente intervención americana y la expulsión de los talibanes. En total veintitrés años fuera de su país. Después su regreso ya con el nuevo gobierno.

Para los que habéis leído “Un invierno en Kandahar” os sonará lo que voy a comentar. A los que no lo habéis leído quizá después de este escrito os entran ganas de leerlo.


Nueva edición en español de Laertes
Edición en inglés de Trotamundas Press


"Un invierno en Kandahar" es quizá mi libro preferido pues en él cuento el origen, hace 50 años (1968-2018), de mis andanzas por Afganistán, Irán e India y, en fin, de mi vida viajera. En la segunda parte que subtitulo “Canción de cuna para un aventurero muerto”, hay dos personajes principales, un francés, Pierre Descombes y un afgano, Fereidún. Los dos nombres son ficticios pero las personas existían de verdad. El francés se llamaba en realidad Gerard Lefevre y sobre él escribe Ali Seraj en sus memorias y la descripción que hace es totalmente distinta a la que hago yo. Fereidún era el amigo afgano de Gerard, que no sale en el libro de Ali con nombre pero sí como referencia.

Gerard, marcado desde su desdichada infancia en Lyon, era un personaje maldito, que llegó a Afganistán y allí desarrolló un desesperado deseo de hacerse rico y afgano, o afgano y rico, pero además quería llegar a ser respetado como afgano por los mismos afganos, cosa por otra parte harto difícil. Gerard era muy guapo y en el Afganistán cosmopolita de los años setenta, ser guapo era un punto a favor muy importante. Cuando llegó a Kabul ya hablaba, a parte de francés, inglés y español a la perfección y casi sin acento pues tenía una facilidad extraordinaria para las lenguas. En Kabul aprendió dari, variedad del persa que se habla en Afganistán, y lo hablaba tan bien, tan igual que los trabajadores del bazar, que sorprendía a los mismos afganos de la élite de la capital con los que él se codeaba y al lado de los que quería instalarse. Se convirtió al islam en una ceremonia cuya noticia apareció incluso en los periódicos y cambió su nombre de pila francés por Abdullah. Para prosperar en los negocios, no tenía recursos pero era muy trabajador, debía hacerlo asociado a un afgano, por ley. Y se asoció con Ali Seraj, el de las memorias, el príncipe Ali Seraj, que acababa de regresar a su país desde los EEUU donde había estudiado. 

HRM Prince Ali Seraj of Afghanistan
Ali llegaba pisando fuerte y era un hombre joven de gran envergadura y aspecto casi fiero. Quería abrir negocios modernos en un país tan atrasado como el suyo pero que tenían cabida y serían bien recibidos en Kabul por la burbuja de extranjeros de las embajadas, los militares norteamericanos, y la élite de afganos cultos y occidentalizados que se movía alrededor de la corte. Así se abrió el “Twenty five”, un bar de copas y restaurante con pista de baile donde acudía la flor y la nata de Kabul. Ali era el dueño que ejercía con su presencia y su pedigree como tal y Abdullah o Gerard era el currante, guapo, elegante y encantador y, mira por dónde, exótico entre la élite afgana.
Y no cuento más porque hay que leer el libro “Un invierno en Kandahar”, pero esta historia se acabó como el rosario de la aurora y lo cuento yo y lo cuenta Ali pero con versiones muy distintas. 


Rey Abdurrahman Khan 1880/1901
bisabuelo de Ali
Estamos hablando de un Afganistán a finales de los 60 y en los 70, en plena guerra fría, situado geográficamente en un lugar estratégico con frontera con la URSS y con China, Pakistán e Irán, donde se cocinaban estrategias entre los bloques. Decían que era un nido de espías y los afganos estaban obsesionados con los espías, veían espías por todas partes.



El abuelo de Ali, rey Habibullah Khan.
1901/1919
Para Ali Gerard fue simplemente un espía traidor al que hizo expulsar del país.

Para mí y para algunos afganos, entre ellos Fereidún, fue mucho más o mucho menos que eso. Fue un aventurero, eso sí lo fue. Un aventurero loco y desesperado que luchaba como un titán, solo, para conseguir su utopía personal. Jugó con fuego. Fue un buen amigo y lo demostró cuando hizo falta, y su historia personal fue extraordinaria y tremenda más allá de si en algún momento pudo meterse en líos de espías.

Gerard-Abdullah está muerto y Ali en el exilio, dorado, pero exilio. Y Afganistán es un país destrozado por la guerra donde se enriquecen los fabricantes de armas: Un reino perdido. A Lost Kingdom.


Las memorias de Ali Seraj son interesantes para aquellos que quieran saber cómo ha vivido los tremendos acontecimientos que han sacudido a su país un nieto y biznieto de reyes, poderoso y pagado de sí mismo y con pasaporte americano que pertenece a una élite culta y moderna cuyas mujeres, en los años 60 y 70 estudiaban, hablaban idiomas y no  iban cubiertas, en un país atrasado, patriarcal, muy conservador y religioso, de mujeres con burka.

5.6.17

Comprar una casa en San Francisco o en la zona circundante, la Bay Area, es complicado. Ana M Briongos.


Queridos lectores, como tengo una hija que vive en Berkeley, casada y con dos niños pequeños, voy a contaros como está el asunto del alojamiento en esa zona de California.

 

Cuando se establecieron en San Francisco, jóvenes y sin niños, alquilaron un estudio de una sola habitación que les servía de sala y de dormitorio, con cocina en la que podían comer, y un baño.


Después de cuatro años, como el estudio era muy pequeño se trasladaron a Berkeley, al otro lado de la Bahía de San Francisco, porque allí los alquileres eran algo más económicos. Los de San Francisco se estaban poniendo imposibles. Encontraron un apartamento de un dormitorio, una sala de estar, una cocina donde se puede comer, un baño y cuatro closets o armarios en los que se puede entrar y almacenar cosas o incluso convertir uno de ellos en despachito, sin ventana alguna claro y, algo muy importante, plaza de parking. La situación era excelente, el downtown, con un super (Trader Joe’s), la biblioteca pública, el Farmers’ Market de los sábados, y los gimnasios y piscinas del YMCA a menos de diez minutos andando. Y todos los restaurantes del Gourmet Getto y la estación del BART, una especie de metro que te lleva a San Francisco en menos de media hora y te acerca a las diferentes ciudades de la bahía.



Nick, mi yerno es abogado y trabaja de fiscal para el Estado de California en San Francisco por lo que toma el BART todos los días. Anna mi hija es profesora de español en un instituto de Marin County y va en coche al trabajo.


Todo iba perfecto hasta que decidieron tener hijos. Entonces empezaron a buscar casa para comprar pues habían estado ahorrando durante años para poder pagar una entrada y disponían de garantía bancaria para obtener una hipoteca ya que los dos eran funcionarios del Estado con trabajo fijo. 


Se busca a través de Zillow, una página Web que anuncia las casas que van saliendo al mercado, con fotos, detalles de construcción, y precio de salida.También indican qué día se podrá visitar y en qué intervalo de horas, generalmente domingo de 2 a 4. Entonces hay que buscar un agente inmobiliario que es quien hará de intermediario en representación del comprador con el representante del vendedor. Tu agente también te irá mandando semanalmente, a través de una página más profesional, ofertas de casas que estén dentro de tu presupuesto y con las características que te interesan, que tú ya has visto en Zillow y que puedes visitar pero no emprender un proceso de compra por tu cuenta.



Empiezas a dedicar los fines de semana a visitar casas. Las casas en venta tienen un letrero frente a la entrada que anuncia su venta y el día de la Open House o día de visita. En Berkeley, que es donde buscaban, no salen casas a menos de 650 mil dólares de precio de salida y esas casas suelen estar en un estado precario y necesitan tratamiento contra termitas en los cimientos pues son siempre casas de madera antiguas. Las casas que salen a menos de un millón de dólares son chiquitas, salón pequeño, comedor diminuto, dos habitaciones y un baño o, con suerte, dos baños, y un jardín pequeño donde hacer barbacoas. A veces en el jardín hay un garaje cubierto o una habitación. Las casas de tres habitaciones o más, ya salen a un millón o más.

Pero ¡oh sorpresa! a la semana siguiente del día de visita, se aceptan ofertas a ver quién puja más sobre el precio de salida y, una casa que sale a 700 mil, se vende por 850 o 900 o incluso un millón. Al cabo de una semana, en el letrero de la entrada ya pone “pending”, quiere decir que ya han aceptado una oferta y que la casa está vendida aunque no se haya escriturado todavía. Así de rápido, todas las casas se venden en una semana. Es una locura.Y nunca sabes cuánto has de ofrecer ni qué van a ofrecer los otros y cuando ya has hecho varias ofertas para otras tantas casas y no te la venden, te entra el desánimo. Entonces oyes decir que por debajo de un millón no encontrarás casa en Berkeley, ¡una casita de dos habitaciones!

Pues ¿qué está pasando?.



En San Francisco todavía está peor la situación inmobiliaria, por eso ha habido una huída hacia las ciudades de la Bahía, pero ahí también están llegando los jóvenes ingenieros informáticos que trabajan en Google y Facebook y Linkeddin, y otras empresas de Silicon Valley y que cobran unos sueldos muy superiores a los de reciben los maestros, profesores, y demás trabajadores que no están en esas empresas punteras. Ellos compran las casas.

Los precios siguen subiendo, es una locura.


¿Qué hacer?

Cambiar de chip. Si no quieres entrar en esa vorágine, que significa gastarte todos los ahorros en una entrada y luego embarcarte en una hipoteca gigantesca que te hará sufrir cuando tus hijos quieran ir a la universidad (americana) que cuesta una fortuna, has de cambiar de chip. Si no estás de acuerdo con ese tipo de vida en que el dinero te puede enloquecer, hay que cambiar de chip y decir “que los zurzan”. 

Hay que salir de la Bahía y de Silicon Valley y, por supuesto, de San Francisco.


¿Dónde ir?

Puedes ir a Sacramento, por ejemplo, la capital del Estado de California, una ciudad agradable del interior, con muchos árboles y extensos parques, con dos ríos que confluyen allí y con casas de buen tamaño y buen jardín mucho más asequibles. Está cerca de UC Davis (Davis Universidad de California). Pasa el tren, el Amtrak, y dicen que se va a construir un tren de alta velocidad Sacramento, San Francisco, Los Angeles.

Otro ejemplo de ciudad que está adquiriendo fama en la costa oeste es Seattle, en el estado de Washington.

De hecho los jóvenes ya se están yendo. Jóvenes con ganas de llevar una vida tranquila y educar a sus hijos en unos ideales cercanos a la naturaleza y alejados de la vorágine donde el dinero es el rey, ideales que se están perdiendo en esa parte de California que un día fue bastión de las ideas más progresistas.

Y si se van maestros y profesores, ¿quién educará a los hijos de esos exitosos informáticos?

Hay muchísimas parejas jóvenes con niños y con trabajo que están atrapadas en esa situación, cuatro o cinco viviendo en un apartamento de un solo dormitorio y sin posibilidad de cambio si no quieren empezar a buscar trabajo en otro lugar.



La mayoría de los ciudadanos de Berkeley compraron sus casas en los años sesenta, setenta y ochenta, a unos precios asequibles, cuando muchos eran hippies y no existía Internet. Hoy ya son mayores y están jubilados o siguen trabajando porque no pueden jubilarse ya que no tenían previsto que iban a hacerse viejos. Pero son propietarios de una casa que vale un millón de dólares. Si la casa lo permite, arreglan un apartamento al lado del garaje y lo alquilan. O alquilan habitaciones en su propia vivienda. Un amigo mío, tiene a dos estudiantes de instituto chinos que le pagan 1500 dólares al mes cada uno. Siempre comenta la suerte que tuvo cuando compró su casa. Era manager de grupos famosos de Rock y tal como llegaba el dinero se lo gastaba, ahora esa casa le permite llevar una vejez digna.


26.5.17

Marihuana o marijuana, un negocio floreciente en los EEUU.

 


En California es fácil obtener una receta médica de marihuana.

Buscas por Google y encuentras varias clínicas cercanas en cuyas webs te dan hora de visita.

Llegados al lugar una señora sentada frente a un laptop te atiende. Después de una rápida conversación a través de Skipe con un médico, que debe estar tomando el sol en Malibú, y tras el pago de 66 dólares de tasas oficiales, recibes un documento con un aspecto muy oficial que te da acceso al mercado estatal multimillonario de la marihuana. Parecía que la marihuana se había convertido en una reliquia reemplazada por la cerveza casera tan de moda, pero no es así.



Escribo desde Berkeley, California, mientras desayuno en el Towny de University street, donde he encontrado un número de la revista Town&Country en el que una mujer americana, Carol Mack, diseñadora de interiores y esposa de diplomático, con un hijo en Harvard, cuenta su inquietud el día que el chico le comunica que ha decidido hacer el trabajo de doctorado sobre el negocio de la marihuana. Horror piensa ella. Y luego, doble horror, el chico se quiere dedicar a ese negocio. 


Se calcula que para 2020 la marihuana legal moverá en los EEUU 20 mil millones de dólares. Aunque el uso y la posesión según las leyes federales sigue siendo ilegal. Desde 2016, 28 estados, más el distrito de Columbia, tienen leyes que legalizan de alguna manera esa droga.

¿Como es que de repente se acepta?

Numerosos estudios muestran los beneficios potenciales de la marihuana: modera el dolor crónico y elimina o reduce la frecuencia de algún tipo de ataque, ayuda a los insomnes, a los depresivos y más.. además las investigaciones científicas que se están llevando a cabo ofrecen variedades que mejoran la concentración mental y aumentan la creatividad y la actividad atlética. Ya no se trata de colocarse, como ocurría antes.


Normalmente la marihuana recetada como medicamento se fuma, o se come. Ahora se está desarrollando un producto para ingerir con resultados concretos, rápidos y predecibles, que sustituyan a las mezclas con brownies o dulces y que no te obliguen a consumir muchas calorías. 


En el periódico semanal “East Bay” que se distribuye gratuitamente por la zona Este de la Bahía de San Francisco, o sea principalmente en Oakland y Berkeley, hay dos o tres páginas donde se anuncian médicos y clínicas que ofrecen recetas de marihuana y tiendas online que venden las mejores variedades con detalles explicativos y fotos de hermosísimos cogollos.


Tengo un amigo en Oakland enfermo de cáncer y él y su pareja consumen regularmente marihuana, la adquieren de forma legal con receta médica y lo consideran lo más normal del mundo. Siendo el consumo pues tan normal y estando tan extendido, es sorprendente que nunca se huela a porro. Quizá a las nuevas variedades resultantes de ingeniosas investigaciones científicas, les han quitado el olor para desvincular el nuevo negocio mil millonario legal del también multimillonario de la droga.


21.5.17

Elecciones en Irán 2017. Rouhaní gana las elecciones. Ana M. Briongos.



El ministro del interior iraní, Abdulrezá Rahnanifazlí anunció el sábado 20 de mayo de 2017, un día después de las elecciones, con todos los votos escrutados, que el vencedor había sido Mohammad Rouhaní, el actual presidente, con el 57% de votos favorables. Pasa pues a ejercer su segunda y última legislatura de cuatro años.

 

De los 56.4 millones de iraníes registrados para votar, se han contabilizado 41,2 millones de votos de los que el moderado Rouhaní, obtuvo 23,5 millones y el conservador Riasí, 15,8 millones. La participación ha sido pues elevada, un 73%, como acostumbra ser en Irán.



El Lider Supremo, Jameneí, como en anteriores elecciones, hizo una arenga a la población para que acudiera masivamente a las urnas para demostrar al mundo que la participación popular en los asuntos importantes del país es evidente, dentro de un ambiente festivo, pacífico e ilusionado. Es una baza fundamental que esgrime el régimen ante las potencias extranjeras.


La verdad es que las elecciones presidenciales en Irán provocan un subidón general. Los jóvenes, chicos y chicas, salen a la calle, cantan, bailan, muestran sus pancartas de apoyo a su candidato y lucen los colores que lo significan. Este año el color de Rouhaní era el morado. También aparecía el verde como recuerdo del fiasco ocurrido en las elecciones de 2009 en que inesperadamente ganó Ahmadinejad, las protestas populares que siguieron y su posterior represión. 



Este año mis amigos iraníes han ido a votar, incluso aquellos que no votaron en anteriores elecciones puesto que consideran lo de Irán antidemocrático desde el momento en que quien detenta el poder real, el Guía Supremo, no se elige en las urnas. Tenían miedo de que ocurriera como en 2005, después del período de apertura del presidente Jatamí que por no ir a votar ganó Ahmadinejad y sumió al país en un agujero aislacionista y belicoso. Este año, artistas, escritores, actores, directores de teatro y de cine han confirmado en las redes sociales su apoyo a Rouhaní, algunos de los cuales son bien conocidos como opositores al régimen, incluso expresos políticos. El venerado poeta que firma con el seudónimo de Saié (la sombra), ofreció en Facebook su fotografía, anciano de luengas barbas, papeleta en mano de su hija Yaldá, donde se veía escrito de su puño y letra: Hassan Rouhaní.



De los algo más de 56 millones de votantes, 2,5 millones viven en el extranjero. Según IRNA, la agencia de noticias oficial de Irán, este año se han puesto urnas en 102 países, incluido los EEUU. En total 279 centros de votación en el extranjero, entre ellos en Madrid y en Barcelona. Nunca anteriormente se había publicitado desde el gobierno iraní la participación de los residentes en el extranjero en las elecciones, y menos en EEUU, donde vive una gran parte de los emigrados iraníes.


En la foto de abajo se muestra la urna instalada en Casa Asia en Barcelona.


El presidente Mohammad Rouhaní nació en el norte de Irán en 1948. Pronto empezó sus estudios religiosos. Fue seguidor del entonces exiliado líder del movimiento islámico, Jomeiní. Salió de Irán en 1977 y regresó en 1979, después de la Revolución Islámica y tras haber estudiado en Escocia. Fue secretario del Consejo Superior de la Seguridad Nacional de Irán (1989-2005) y adquirió fama de diplomático después de liderar la negociación nuclear de 2003-2005. En 2013 fue elegido presidente. Durante su presidencia llegó a un acuerdo con las potencias extranjeras sobre el plan nuclear a cambio del levantamiento de algunas sanciones económicas.


Como presidente, Rouhaní ha conseguido bajar la inflación del 40% al 7%, pero los precios siguen subiendo. Después de la firma del tratado nuclear, Irán ha tenido un crecimiento económico del 7%, debido principalmente a la venta del petróleo, aunque no a la reactivación de la economía. El desempleo total es del 12,5% pero está en el paro el 30% de los jóvenes.


Estas elecciones se consideran una aprobación popular a la política de apertura al mundo que debe tener como consecuencia una mejora de la economía muy malparada después de años de estrictas sanciones. Rouhaní asegura que luchará para conseguir el levantamiento de las sanciones que todavía persisten, aunque será difícil con Donald Trump como presidente de EEUU. Pero además de las promesas económicas Rouhaní también ha hablado en su campaña de libertades sociales y políticas, sin embargo los líderes reformistas siguen en arresto domiciliario y en cuatro años de presidencia no ha logrado liberarlos aunque lo prometiera en la campaña electoral de 2013.


En su primer discurso después de ganar las elecciones, el sábado 20 en TV, Rouhaní dijo: “El mundo comprende plenamente que Irán está ahora en el camino de la interacción con la comunidad internacional y piensa promover la paz y la amistad, pero no aceptará la humillación bajo ningún concepto”.


Es interesante saber que de los 1636 inscritos para ser candidatos en las elecciones presidenciales de Irán de 2017, 137 eran mujeres. Ninguna pasó la criba del Consejo de Guardianes. El artículo 115 de la Constitución dice que es condición de idoneidad para la candidatura el ser “reyal”. Esta palabra tiene varias interpretaciones puede significar hombres o también personalidades. Si se aceptara esta última interpretación las mujeres podrían ser presidentes. Azam Taleghaní, hija de un famoso ayatollah mártir, es una de las que se inscribe y lucha por el cambio de interpretación.


Ana M. Briongos

27.4.17

Elecciones presidenciales en Irán, mayo 2017

Ana M. Briongos


Estas serán las duodécimas elecciones presidenciales en Irán desde la Revolución Islámica de 1997 y las 36 si contamos las elecciones al Parlamento, la Asamblea de Expertos y las municipales. El próximo 19 de mayo tendrán lugar no solo las elecciones a presidente de la República Islámica sino también a alcaldes y concejales de las ciudades y pueblos de Irán.


Los seguidores del actual presidente, Rouhaní, creen que durante sus cuatro años de mandato ha conseguido mejorar la situación del país aunque reconocen que no ha logrado todo lo prometido. Sus detractores aseguran que la situación económica de los iraníes no ha mejorado en absoluto, aunque según el Fondo Monetario Internacional  Irán ha tenido un crecimiento del 7% en 2016, pero éste se atribuye casi exclusivamente a las ventas de petróleo.


Hace casi un año y medio de la firma del tratado nuclear y, a pesar de que las relaciones económicas con los países occidentales han mejorado, lo están haciendo a un ritmo más lento de lo esperado y pocos bancos se han decidido a instalarse en Teherán por miedo a la inestabilidad de la zona y a la inseguridad de las promesas dadas. Sin embargo Irán ha aumentado las exportaciones de petróleo y también las inversiones extranjeras.


En Irán cualquier ciudadano que cumpla unos mínimos requisitos puede apuntarse para ser candidato a presidente, por ello no es de extrañar que este año se hayan registrado hasta 1600 inscripciones, entre las cuales hay de todo desde personas instruidas y serias hasta gente del campo sin cultura alguna y hasta bromistas y bufones. Los medios de comunicación orquestan este juego y las redes sociales se llenan de videos de pretendientes a candidato que desatan la hilaridad del personal. Este año la fecha límite para la inscripción era el 15 de abril y el 20 del mismo mes el Consejo de Guardianes, después de estudiar los casos, decidió aprobar 6 candidatos.


Uno de los candidatos es el actual presidente Rouhaní que, según la ley establece, puede optar a un segundo mandato. De los restantes cinco, sólo dos parecen ser competidores reales para Rouhaní. Uno es Ebrahim Raisí que en la actualidad es responsable de la poderosa fundación que custodia el mausoleo del emam Rezá, el octavo emam chií, en Mash’ad, y Mohammad Bagher Ghalibaf, alcalde de Teherán desde 2005, ex jefe de la policía de Irán, y competidor de Rouhaní en las elecciones de 2013.


Raisí es doce años más joven que Rouhaní y clérigo como él. Es poco conocido. Se sabe que lleva una larga carrera al servicio de la República Islámica. Es doctor en jurisprudencia islámica y leyes y ha ejercido de juez en diferentes partes de Irán. Es miembro de la Asamblea de Expertos, igual que el actual presidente. Tanto Raisí como Rouhaní han alcanzado la categoría de mujtahids que es el nivel más alto de comprensión de las leyes religiosas. Sin embargo a Riasí le falta experiencia en el campo de la política y carisma. Se le ha nombrado en varias ocasiones como posible sucesor de Jamaneí, el Guía de la Revolución. Él mismo asegura que no pertenece a ninguna facción política, que se siente equidistante de cualquiera de ellas y que representa a todos los iraníes pero nadie puede negar que es un conservador de la línea dura y le presentan las facciones conservadoras. Además empieza a mostrar ciertas semblanzas con el anterior presidente Ahmadinejad. Se ha paseado amigablemente en público con Said Yalilí que fue el negociador nuclear en el gobierno de Ahmadinejad y que es muy crítico con el actual presidente y con el tratado que firmó hace un año y medio. A pesar de la tendencia de Raisí al populismo, su lenguaje es mucho más contenido que el de Ahmadinejad y, a diferencia de éste, no se lanza a criticar desaforadamente a sus contrincantes.


Ghalibaf, también conservador, seglar, es bien conocido por los iraníes pues es la tercera vez que se presenta a las presidenciales. En su campaña pone énfasis en el desempleo, promete que creará 5 millones de puestos de trabajo y que conseguirá que la renta familiar de los iraníes se duplique. Economistas importantes afirman que eso es imposible pero es una manera de conseguir votos entre la población que está muy preocupada por el desempleo.


Rouhaní pone énfasis en otro tema y dice: “¿Qué queremos? Empezar una confrontación con el mundo y volver a vivir bajo la inquietante sombra de una guerra o seguir trabajando para conseguir una interacción honorable con el mundo.”

Y añade: “debemos decidir en estas elecciones si queremos seguir en el camino de la libertad de expresión o no”.


Parece que lo sensato sería conceder mediante las votaciones una segunda legislatura al actual presidente pero estamos en un momento en que la sensatez parece haber desaparecido del mundo. Primero llegó Trump y ahora las elecciones en Francia nos muestran su cara más inquietante. Esperemos que los iraníes no sigan esta tendencia.

14.4.17

Saadí Shirazí, el poeta viajero del S. XIII



Saadí, el viajero, es el príncipe de los poetas persas; delicado y elegante, sabio e indulgente, pero a la vez, crítico con las debilidades y las locuras de los hombres.


Saadí nació en Shiraz, el país de las rosas, hoy en Irán, unos dicen que nació en 1184 otros en 1209, y quedó huérfano de niño.


A los doce años le mandaron a estudiar a Bagdad, ciudad en aquel tiempo muy importante pues era la sede del califato, y en cuya universidad enseñaban los sabios más prestigiosos de mundo oriental. Allí tuvo de profesor al venerado místico y erudito Sohravardí que fue su mentor y al que él consideraba su guía espiritual.


Al término de largos años de estudios coránicos, empezó su vida viajera que era como una iniciación impuesta a los discípulos espirituales del sufismo pero, a la vez, forzado por la inseguridad en aquellos territorios provocada por la invasión mongol.



Realizó una serie de viajes cuya cronología es incierta. A los veintiséis años, cuando era ya conocido como poeta, visita Kashghar. También quería ir a La Meca, como buen musulmán que era. Pero en Siria fue hecho prisionero por los cruzados y enviado a trabajos forzados. Ya liberado desciende por el Eufrates hasta Kufa, luego va a Basora donde llega sin dinero ni para comprarse unas sandalias y emprender la travesía del desierto. Pero consigue finalmente terminar su peregrinaje que más adelante repetirá en varias ocasiones.


También viajó a la India desde donde a través del Océano Indico llegó al Yemen, pasando, según parece, por la isla de Kish e incluso por la costa de Abisinia. En Sanaa, capital del Yemen, se casó y perdió un hijo. Desde allí viajó a la Meca por tierra y visitó Egipto y el Magreb, pero, como dice Henri Massé, sus explicaciones son tan imprecisas que podría haber estado en cualquier lugar, incluso habérselo inventado en algunas ocasiones.

Visitó Jerusalén, vivió en Damasco y en Asia menor y regresó finalmente a su tierra natal, Shiraz, donde tenía amigos y admiradores pero también detractores.


Saadí es un moralista al que le gusta explicar anécdotas, por algo las ha acumulado durante sus largos viajes, y también le gusta dar consejos de buena conducta.

No es un doctrinario, sino que disfruta comunicando la experiencia de la vida.



Fue educado con severidad y asegura que a un niño mimado le espera un futuro lleno de sufrimiento y aconseja a los padres enseñar a sus hijos un oficio manual que les permitirá sobrevivir en cualquier lugar en caso de exilio.


Saadí es contemporáneo de Dante alighieri, Ramon Llull, Marco Polo, Gengis Khan.


Saadí es un místico, un derviche, que está más allá de las querellas religiosas.


Y, como dice Claude Huart, su obra es un milagro y el milagro es la prueba de la santidad.

Por eso es venerado en Irán y su tumba visitada en peregrinación con el mismo respeto con que se visitan las tumbas de los imanes.


“Los viajes alegran el espíritu y ofrecen oportunidades, viajando ves maravillas, oyes cosas singulares, conversas con amigos, adquieres dignidad y buenas maneras… Por eso los sufíes dicen: “Mientras te quedas como secuestrado en tu tienda o en tu casa, nunca ¡oh! hombre vano, serás un hombre. Sal y recorre el mundo antes de que llegue el día fatal en que habrás de dejarlo”” (párrafo de su obra "Golestán", el jardín de las rosas)