BLOG DE ANA M. BRIONGOS


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21.10.20

Tony Wheeler y mi párrafo de "Black on Black, Iran Revisited" (Lonely Planet)



 

La editorial geoPlaneta acaba de publicar el libro

-En defensa del viaje

Por qué seguiremos viajando y por qué lo haremos de otra manera-

cuyo autor es el mítico editor Tony Wheeler.



Hace un par de semanas recibí un mensaje desde geoPlaneta por el que me reenviaban otro de Tony Wheeler, cofundador de Lonely Planet, pidiéndoles mi email porque quería contactarme. Me apresuré a escribirle directamente.

Al día siguiente recibí su mensaje.

Ana. Hace mucho tiempo desde la última vez que estuve en contacto contigo aunque me acuerdo a menudo de ti por aquel párrafo en “Black on Black” que cito a menudo como la razón perfecta por la cual los jóvenes deben viajar…

Ahora estoy confinado en Australia… pero he escrito un libro -En defensa del viaje -para geoPlaneta de España. Quería añadir tu párrafo en ese libro y geoPlaneta lo ha arreglado con tu editorial, Laertes.

Además me pedía permiso para añadirlo en inglés en un libro que se publicará en Nueva Zelanda.





"Tenía 20 años, viajaba sola, y no tuve nunca ningún problema. Había dejado atrás, por una temporada, la facultad de Física de Barcelona, con sus clases, sus prácticas y sus exámenes, para sumergirme en esa universidad permanente que es el recorrer países y conocer a sus gentes. No son solo los bosques, los mares, los ríos, los desiertos, los caminos y los amaneceres; como tampoco son los monumentos ni los museos: son los hombres y las mujeres y los niños que en esos caminos y desiertos viven, de los que se aprende. Viajar de joven es importante, se viaja ligero de equipaje y ligero de bolsillo y se tiene el corazón como una esponja. Los caminos del mundo son una escuela donde se templa el espíritu y se afianzan la tolerancia y la solidaridad. Se aprende a dar y a recibir, a mantener las puertas abiertas de la casa y del espíritu y, sobre todo, a compartir. Se aprende a disfrutar de lo poco, a valorar lo que se tiene, a ser feliz en la austeridad y a festejar la abundancia. Se aprende a escuchar y a mirar y se aprende también a querer. Los jóvenes de los países de la abundancia tendrían que dedicar un año de su vida, antes de que las obligaciones familiares o profesionales los dejen atados para siempre, a viajar por los caminos del mundo, de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, con la mochila a la espalda. Perderían un año en la carrera del éxito -¡qué es un año!- pero ganarían como personas porque se les ensancharía el horizonte, muchas veces reducido a conseguir una décima más en un examen, y el mundo entero saldría ganando" (Párrafo de "Negro sobre negro" de Ana M Briongos, que aparece en "En defensa del viaje" de Tony Wheeler, páginas 58 y 60)


¿Quién es Tony Wheeler?

Tony Wheeler fue el cofundador, con su esposa Maureen, de la conocida editorial de guías de viaje Lonely Planet. Viajeros desde jóvenes, partiendo de Inglaterra atravesaron Europa y Asia y se instalaron en Melburne, Australia, donde publicaron su primer libro en 1973 Across Asia on the cheap, origen de la editorial que fundaron con el nombre de Lonely Planet. Posteriormente publicaron la guía de la India cuyo éxito les ayudó a levantar la editorial que pronto se hizo famosa en el mundo de los viajes. En 2011 la vendieron a BBC Worldwide por una suma millonaria.


Cuando se publicó mi primer libro “Negro sobre negro, Irán cuadernos de viaje” y tuvo buenas críticas en los periódicos más importantes de España, se me ocurrió preparar un dossier con todas ellas, acompañarlo con un ejemplar del libro y mandarlo a la sede de Lonely Planet en Melburne. Pronto recibí respuesta diciendo que estaban interesados en publicarlo en inglés para una nueva colección de literatura de viajes. Se publicó con el título de “Black on Black, Iran revisited” y la traducción corrió a cargo de Chris Andrews. Black on Black quedó finalista en 2001 del premio Thomas Cook de libros de viaje organizado por The Dayly Telegraph en Londres, cuna de la literatura de viajes.

Un día recibí un mensaje del mismísimo Tony Wheeler en el que me pedía permiso para utilizar un párrafo de mi libro en sus conferencias pues pensaba que era el que mejor expresaba su idea de por qué los jóvenes deben viajar. Era para mí un honor que el mítico fundador de Lonely Planet me pidiera algo que había escrito yo. El párrafo en cuestión viajaría y sería conocido por miles de personas ya que él lo repetiría en todas las charlas que daba por el mundo.

Tony todavía se acuerda de aquel párrafo, todavía me pide permiso para usarlo y eso me hace feliz.


He leído su libro. En defensa del viaje, como dice el propio autor, no es un ensayo académico sino, sencillamente, su opinión sobre el hecho de viajar, las consecuencias de la sobresaturación turística, del mal uso que hemos hecho de lo que nos ofrece el Planeta y la repercusión que puede tener en nuestro comportamiento futuro el parón al que nos ha obligado el Covid. Parón que ha hecho más evidentes situaciones que se sabían pero que no se querían ver, que ha dejado aviones en tierra, trasatlánticos varados y coches aparcados y, como consecuencia, el descenso del precio del petróleo que enriquecía a unos países con cuyos pingües beneficios han favorecido la lucha entre sunitas y chiítas en el mundo musulmán y la desestabilización de Oriente Medio. Quizá a partir de ahora no habrá tanto dinero procedente de los hidrocarburos para financiar guerras fratricidas.  También ha hecho aflorar la precaria situación de los trabajadores inmigrantes en los países del Golfo y ha puesto en evidencia el tráfico de animales salvajes y sus mercados donde esos animales vivos reciben un trato terrible para alimento de sibaritas.

 

“Nosotros, ciudadanos privilegiados del mundo desarrollado, consumimos mucha más energía -hacemos mucho más daño- que nuestros congéneres de los países en vías de desarrollo. Conocemos todas las respuestas; lo único que tenemos que hacer, sencillamente, es ponerlas en práctica” escribe Toni Wheeler.

Incluso en las ciudades hasta hace poco saturadas de turistas, como Barcelona, Amsterdam o Venecia, sólo a dos calles de los grandes monumentos que todos quieren ver, hay lugares interesantes y solitarios donde pasear y disfrutar. Buscar otras ciudades, otros paisajes, es lo que recomienda el autor.

Estas son algunas pinceladas que he recogido de las reflexiones que van surgiendo en el libro. Hay muchas más.


Los que hemos nacido con la pasión viajera, no dejaremos de viajar, aunque quizá tengamos que hacerlo de otra manera. Es imprescindible pensar en el turismo responsable y en el turismo de cercanía.


11.3.18

Reedición de mis libros y 50 años de vida viajera.







Para celebrar la reedición de mis libros, todos ahora en Laertes y los cincuenta años desde que salí por primera vez rumbo a Asia (1968) y me instalé en Kandahar, organizo un encuentro. Y ¿dónde mejor que en la librería Altaïr de Barcelona? 

Será una celebración para amigos viajeros, amigos lectores y almas inquietas y curiosas. También será un homenaje a los protagonistas de mis libros, de Afganistán, Irán, la India o Bangladesh que siguen, después de tantos años, siendo mis amigos y una reflexión sobre los cambios tan radicales que han sufrido sus países.

Como mis libros hablan de personas reales con los que he entablado lazos de profunda amistad y a los que he seguido viendo a lo largo de los años a pesar de las sacudidas que les ha dado la vida a causa de lo que ha ocurrido en sus países, me gustará explicar qué ha sido de ellos y mostrar sus retratos para que los lectores puedan poner caras a las historia vitales que cuento.

Fecha: el jueves 15 de marzo. Lugar: Librería Altaïr, Barcelona. Hora: 19h.

Pasaré fotos, contaré aventuras y conversaré con Jordi Esteva, fotógrafo, escritor y viajero, que ha aceptado subir al estrado y sentarse a mi lado.


Sorpresa: En esta antología de literatura de viajes publicada en Inglaterra en 2017, aparece mi libro “Black o Black” (Lonely Planet) y mi nombre entre los grandes: Nicolas Bouvier (The Way of the World), Joseph Conrad (Heart of Darknes), Henry Miller (The Colossus of Maroussi), Paul Bowles (Without Stopping), Bruce Chadwin (In Patagonia), Mary Kingsley (Travels in West Africa), Devla Murphy (Full Tilt), Ana Briongos (Black on Black)...





21.5.17

Elecciones en Irán 2017. Rouhaní gana las elecciones. Ana M. Briongos.



El ministro del interior iraní, Abdulrezá Rahnanifazlí anunció el sábado 20 de mayo de 2017, un día después de las elecciones, con todos los votos escrutados, que el vencedor había sido Mohammad Rouhaní, el actual presidente, con el 57% de votos favorables. Pasa pues a ejercer su segunda y última legislatura de cuatro años.

 

De los 56.4 millones de iraníes registrados para votar, se han contabilizado 41,2 millones de votos de los que el moderado Rouhaní, obtuvo 23,5 millones y el conservador Riasí, 15,8 millones. La participación ha sido pues elevada, un 73%, como acostumbra ser en Irán.



El Lider Supremo, Jameneí, como en anteriores elecciones, hizo una arenga a la población para que acudiera masivamente a las urnas para demostrar al mundo que la participación popular en los asuntos importantes del país es evidente, dentro de un ambiente festivo, pacífico e ilusionado. Es una baza fundamental que esgrime el régimen ante las potencias extranjeras.


La verdad es que las elecciones presidenciales en Irán provocan un subidón general. Los jóvenes, chicos y chicas, salen a la calle, cantan, bailan, muestran sus pancartas de apoyo a su candidato y lucen los colores que lo significan. Este año el color de Rouhaní era el morado. También aparecía el verde como recuerdo del fiasco ocurrido en las elecciones de 2009 en que inesperadamente ganó Ahmadinejad, las protestas populares que siguieron y su posterior represión. 



Este año mis amigos iraníes han ido a votar, incluso aquellos que no votaron en anteriores elecciones puesto que consideran lo de Irán antidemocrático desde el momento en que quien detenta el poder real, el Guía Supremo, no se elige en las urnas. Tenían miedo de que ocurriera como en 2005, después del período de apertura del presidente Jatamí que por no ir a votar ganó Ahmadinejad y sumió al país en un agujero aislacionista y belicoso. Este año, artistas, escritores, actores, directores de teatro y de cine han confirmado en las redes sociales su apoyo a Rouhaní, algunos de los cuales son bien conocidos como opositores al régimen, incluso expresos políticos. El venerado poeta que firma con el seudónimo de Saié (la sombra), ofreció en Facebook su fotografía, anciano de luengas barbas, papeleta en mano de su hija Yaldá, donde se veía escrito de su puño y letra: Hassan Rouhaní.



De los algo más de 56 millones de votantes, 2,5 millones viven en el extranjero. Según IRNA, la agencia de noticias oficial de Irán, este año se han puesto urnas en 102 países, incluido los EEUU. En total 279 centros de votación en el extranjero, entre ellos en Madrid y en Barcelona. Nunca anteriormente se había publicitado desde el gobierno iraní la participación de los residentes en el extranjero en las elecciones, y menos en EEUU, donde vive una gran parte de los emigrados iraníes.


En la foto de abajo se muestra la urna instalada en Casa Asia en Barcelona.


El presidente Mohammad Rouhaní nació en el norte de Irán en 1948. Pronto empezó sus estudios religiosos. Fue seguidor del entonces exiliado líder del movimiento islámico, Jomeiní. Salió de Irán en 1977 y regresó en 1979, después de la Revolución Islámica y tras haber estudiado en Escocia. Fue secretario del Consejo Superior de la Seguridad Nacional de Irán (1989-2005) y adquirió fama de diplomático después de liderar la negociación nuclear de 2003-2005. En 2013 fue elegido presidente. Durante su presidencia llegó a un acuerdo con las potencias extranjeras sobre el plan nuclear a cambio del levantamiento de algunas sanciones económicas.


Como presidente, Rouhaní ha conseguido bajar la inflación del 40% al 7%, pero los precios siguen subiendo. Después de la firma del tratado nuclear, Irán ha tenido un crecimiento económico del 7%, debido principalmente a la venta del petróleo, aunque no a la reactivación de la economía. El desempleo total es del 12,5% pero está en el paro el 30% de los jóvenes.


Estas elecciones se consideran una aprobación popular a la política de apertura al mundo que debe tener como consecuencia una mejora de la economía muy malparada después de años de estrictas sanciones. Rouhaní asegura que luchará para conseguir el levantamiento de las sanciones que todavía persisten, aunque será difícil con Donald Trump como presidente de EEUU. Pero además de las promesas económicas Rouhaní también ha hablado en su campaña de libertades sociales y políticas, sin embargo los líderes reformistas siguen en arresto domiciliario y en cuatro años de presidencia no ha logrado liberarlos aunque lo prometiera en la campaña electoral de 2013.


En su primer discurso después de ganar las elecciones, el sábado 20 en TV, Rouhaní dijo: “El mundo comprende plenamente que Irán está ahora en el camino de la interacción con la comunidad internacional y piensa promover la paz y la amistad, pero no aceptará la humillación bajo ningún concepto”.


Es interesante saber que de los 1636 inscritos para ser candidatos en las elecciones presidenciales de Irán de 2017, 137 eran mujeres. Ninguna pasó la criba del Consejo de Guardianes. El artículo 115 de la Constitución dice que es condición de idoneidad para la candidatura el ser “reyal”. Esta palabra tiene varias interpretaciones puede significar hombres o también personalidades. Si se aceptara esta última interpretación las mujeres podrían ser presidentes. Azam Taleghaní, hija de un famoso ayatollah mártir, es una de las que se inscribe y lucha por el cambio de interpretación.


Ana M. Briongos

27.4.17

Elecciones presidenciales en Irán, mayo 2017

Ana M. Briongos


Estas serán las duodécimas elecciones presidenciales en Irán desde la Revolución Islámica de 1997 y las 36 si contamos las elecciones al Parlamento, la Asamblea de Expertos y las municipales. El próximo 19 de mayo tendrán lugar no solo las elecciones a presidente de la República Islámica sino también a alcaldes y concejales de las ciudades y pueblos de Irán.


Los seguidores del actual presidente, Rouhaní, creen que durante sus cuatro años de mandato ha conseguido mejorar la situación del país aunque reconocen que no ha logrado todo lo prometido. Sus detractores aseguran que la situación económica de los iraníes no ha mejorado en absoluto, aunque según el Fondo Monetario Internacional  Irán ha tenido un crecimiento del 7% en 2016, pero éste se atribuye casi exclusivamente a las ventas de petróleo.


Hace casi un año y medio de la firma del tratado nuclear y, a pesar de que las relaciones económicas con los países occidentales han mejorado, lo están haciendo a un ritmo más lento de lo esperado y pocos bancos se han decidido a instalarse en Teherán por miedo a la inestabilidad de la zona y a la inseguridad de las promesas dadas. Sin embargo Irán ha aumentado las exportaciones de petróleo y también las inversiones extranjeras.


En Irán cualquier ciudadano que cumpla unos mínimos requisitos puede apuntarse para ser candidato a presidente, por ello no es de extrañar que este año se hayan registrado hasta 1600 inscripciones, entre las cuales hay de todo desde personas instruidas y serias hasta gente del campo sin cultura alguna y hasta bromistas y bufones. Los medios de comunicación orquestan este juego y las redes sociales se llenan de videos de pretendientes a candidato que desatan la hilaridad del personal. Este año la fecha límite para la inscripción era el 15 de abril y el 20 del mismo mes el Consejo de Guardianes, después de estudiar los casos, decidió aprobar 6 candidatos.


Uno de los candidatos es el actual presidente Rouhaní que, según la ley establece, puede optar a un segundo mandato. De los restantes cinco, sólo dos parecen ser competidores reales para Rouhaní. Uno es Ebrahim Raisí que en la actualidad es responsable de la poderosa fundación que custodia el mausoleo del emam Rezá, el octavo emam chií, en Mash’ad, y Mohammad Bagher Ghalibaf, alcalde de Teherán desde 2005, ex jefe de la policía de Irán, y competidor de Rouhaní en las elecciones de 2013.


Raisí es doce años más joven que Rouhaní y clérigo como él. Es poco conocido. Se sabe que lleva una larga carrera al servicio de la República Islámica. Es doctor en jurisprudencia islámica y leyes y ha ejercido de juez en diferentes partes de Irán. Es miembro de la Asamblea de Expertos, igual que el actual presidente. Tanto Raisí como Rouhaní han alcanzado la categoría de mujtahids que es el nivel más alto de comprensión de las leyes religiosas. Sin embargo a Riasí le falta experiencia en el campo de la política y carisma. Se le ha nombrado en varias ocasiones como posible sucesor de Jamaneí, el Guía de la Revolución. Él mismo asegura que no pertenece a ninguna facción política, que se siente equidistante de cualquiera de ellas y que representa a todos los iraníes pero nadie puede negar que es un conservador de la línea dura y le presentan las facciones conservadoras. Además empieza a mostrar ciertas semblanzas con el anterior presidente Ahmadinejad. Se ha paseado amigablemente en público con Said Yalilí que fue el negociador nuclear en el gobierno de Ahmadinejad y que es muy crítico con el actual presidente y con el tratado que firmó hace un año y medio. A pesar de la tendencia de Raisí al populismo, su lenguaje es mucho más contenido que el de Ahmadinejad y, a diferencia de éste, no se lanza a criticar desaforadamente a sus contrincantes.


Ghalibaf, también conservador, seglar, es bien conocido por los iraníes pues es la tercera vez que se presenta a las presidenciales. En su campaña pone énfasis en el desempleo, promete que creará 5 millones de puestos de trabajo y que conseguirá que la renta familiar de los iraníes se duplique. Economistas importantes afirman que eso es imposible pero es una manera de conseguir votos entre la población que está muy preocupada por el desempleo.


Rouhaní pone énfasis en otro tema y dice: “¿Qué queremos? Empezar una confrontación con el mundo y volver a vivir bajo la inquietante sombra de una guerra o seguir trabajando para conseguir una interacción honorable con el mundo.”

Y añade: “debemos decidir en estas elecciones si queremos seguir en el camino de la libertad de expresión o no”.


Parece que lo sensato sería conceder mediante las votaciones una segunda legislatura al actual presidente pero estamos en un momento en que la sensatez parece haber desaparecido del mundo. Primero llegó Trump y ahora las elecciones en Francia nos muestran su cara más inquietante. Esperemos que los iraníes no sigan esta tendencia.

7.4.17

Tener un perro en Irán



Los que habéis viajado a irán, ¿no os habéis preguntado cómo es que no se ve a nadie paseando un perro por la calle?

Tener un perro como mascota en Irán, es un problema. 

Los campesinos iraníes tienen perros que les sirven para sus labores de guarda o pastoreo. La policía iraní tiene perros para buscar droga, especialmente en la zona fronteriza con Afganistán de donde procede su mayor parte, o para buscar desaparecidos como consecuencia de los frecuentes terremotos. Pero los ciudadanos iraníes, los que viven en las ciudades, no pueden tener perro, está prohibido. No se puede salir a la calle a pasear el perro. Hay que hacerlo con nocturnidad y alevosía, por decirlo de alguna manera, de escondidas. Pero, a pesar de ello, hay familias que tienen perro. Es una manera de rebelarse.

Es como el caso de las antenas parabólicas. Están prohibidas, pero todo el mundo tiene una medio camuflada en la azotea o en el jardín. El caso de los peros es diferente porque es algo minoritario, pero es una más de las prohibiciones que impone el régimen de los Ayatollás y que a muchos les parecen exageradas. 

Razón de la prohibición de parabólicas: entrada de ideas y propaganda occidental. Razón de la prohibición de tener perro-mascota: costumbre occidental, consumismo, suciedad.

A pesar de la fatwa emitida por el ayatollah Shirazí hace unos años, el aumento de perros en ciertos ámbitos de las ciudades iraníes es evidente y se nota por el aumento de clínicas veterinarias. Se dice que en los barrios altos de la ciudad de Teherán es donde ha crecido más la tenencia de perros, cosa lógica si tenemos en cuenta que es la zona donde viven las familias pudientes y occidentalizadas. Sin embargo mi experiencia es bien diferente. 

La familia que me acoge cuando voy a Isfahán tiene un perro. Es un perro pequeño, blanco y peludo que corretea por la casa sin cesar. La familia es religiosa, leen el Corán y rezan cuando toca, y las mujeres llevan pañuelo incluso dentro de casa cuando está mi marido. Pero no son gente de mezquita, ni les gusta el clero y lo que representa en el Irán actual. Sus vecinos también son religiosos. Ninguno se ha quejado por el perro antes al contrario, lo aceptan encantados. Ello me hace pensar que no es cierto, como se dice, que los musulmanes consideren los perros y, en general, a los animales de compañía como algo impuro. Dicen que las normas religiosas exigen lavarse las manos después de tocar a un perro pero esto no es una norma religiosa sino algo higiénico y de sentido común.




En diciembre de 2016 se publicó un artículo en El Mundo de Zahida Membrado, autora del texto y de las fotos, con información detallada de un refugio para perros abandonados cerca de Teherán, donde acogen a más de setecientos perros y cuyos cuidadores son voluntarios amantes de los animales. Se llama Wafa.



La primera y la última foto son de Behrouz Mehri y aparecieron en un artículo de Angeles Espinosa para El País en el que también hablaba de perros en Irán.

17.3.17

Noruz, el Año Nuevo persa.



Llega Noruz, la fiesta del Año Nuevo persa. Recibo mensajes de viajeros que se van a desplazar a Irán en esas fechas. Me alegro mucho de que la gente se anime a visitar Irán. La antigua Persia, con sus extraordinarios vestigios de los imperios Aqueménida y Sasánida y Persépolis como enclave emblemático. Pasando a la época musulmana, las cúpulas floreadas de las mezquitas con sus exquisitos azulejos, tienen su punto culminante en la hermosa ciudad de Isfahan. Los bazares, los parques, los picnics al lado del río, las gentes acogedoras, educadas, amables, hacen que el viajero regrese entusiasmado de Irán. 
Nuestra Semana Santa acostumbra a coincidir o estar cerca de su Nowruz, el año nuevo persa que empieza con la primavera. Es tiempo de vacaciones y las familias iraníes aprovechan para salir de viaje y visitar a los parientes del pueblo o simplemente hacer turismo. Las carreteras están llenas y los monumentos también. Pero es interesante ver cómo viven esas fechas los iraníes.  


No es lo mismo visitar Persépolis en la soledad de un día cualquiera que rodeado de cientos de personas, como ocurre en Nowruz. Pero cada cosa tiene su atractivo y en el caso de esta época del año, los visitantes con los que compartimos espacios son todos iraníes, familias enteras que se han desplazado hasta el antiguo palacio aqueménida para conocer los orígenes de su cultura. Y eso nos dará la oportunidad de conversar, algo fundamental para el viajero que quiere saber más que lo que las piedras le explican.

Hay una edición de la guía de Irán publicada en castellano por Laertes. La ha preparado Toni Vives que es un buen conocedor del país. También es muy interesante el libro Irán por dentro, de Alfredo Kavanak, extenso y muy completo. Mis libros Negro sobre negro y La cueva de Ali Babá, y El meu Iran en catalán, dan una idea de lo que es el país a través de mis muchos años de relación con Irán, donde llegué por primera vez en el 68. El librito de gastronomía iraní que publicamos mi hijo cocinero y yo con costumbres gastronómicas y recetas, muestra otra faceta del país de los persas y se puede bajar de forma gratuita desde mi Web www.ana-briongos.net, o comprar en Altaïr en Barcelona o De Viaje en Madrid.
Y, para empezar a introducirse en la cultura iraní, aparte de leer los libros que recomiendo, también aconsejo acercarse al restaurante iraní "El rincón persa" de la calle Floridablanca de Barcelona, donde se come de maravilla una gran variedad de platos que no se encuentran facilmente en las rutas turísticas por Irán y que hace falta entrar en las cocinas familiares para poderlos degustar: baghali poló, fesenjan, ghormeh sabzí, kashk e bademjan... Y muchos otros deliciosos manjares persas.

¡Buen viaje!  ¿Feliz año nuevo persa! ¡Feliz Nowruz! Sal e now mobarak!

13.1.17

Visado para los EEUU, necesario, si has viajado a Irán

Necesitas visado para los EEUU si has viajado a Irán.



Queridos lectores:
Os escribo desde Berkeley, California, donde viajo una vez al año para visitar a mi nietecillo.
Esta vez no he podido entrar con el ESTA, permiso de entrada a los Estados Unidos de América que se tramita por Internet y te conceden casi al instante, porque había viajado a Irán. Los ciudadanos de la Unión Europea, con pedir el ESTA, entramos en EEUU, pero desde febrero de 2016, si has estado en alguno de los países que figuran en una lista, entre los que se encuentra Irán, debes pedir un visado.



Y ¿qué significa pedir un visado? pues que tienes que solicitar hora de entrevista en la Embajada de EEUU de tu país. Eso lo haces a través de la Web de la embajada. 
En el formulario que debes rellenar por Internet para pedir la cita, y que te lleva horas hasta que te aclaras con las instrucciones, no se menciona la razón (en mi caso haber viajado a Irán) por la que se solicita el visado. A este formulario hay que pegarle una foto, más horas de instrucciones y pruebas para que la foto sea exactamente como la quieren.
A mí me salió la cita para dos semanas más tarde, a primera hora de la mañana. Yo vivo en Barcelona por lo que tuve que desplazarme el día anterior a Madrid para poder estar en la embajada a la hora convenida. El viaje, junto con la tasa del visado, total, una pasta.
La entrevista fue agradable. La funcionaria de la embajada desde detrás de una ventanilla me preguntó por qué solicitaba un visado. Le dije la razón. Miró mi pasaporte y tiene al menos cuatro visados de la República Islámica de Irán.
 
-¿Por qué viaja tanto a Irán ?
Porque escribo libros sobre ese país.
Ah, qué interesante. Los buscaré para leerlos.
Yo llevaba un ejemplar de la nueva edición de “Negro sobre negro” para demostrar lo que afirmaba y se lo quise regalar. No lo aceptó y dijo que se lo compraría, mientras tomaba nota del título en un papel.
Tiene usted visado concedido con una validez de diez años.

¡Estupendo! a partir de ahora no tendré ni que pedir el ESTA.



En febrero de 2016 se aprobó una normativa según la cual todos aquellos que han visitado Irán en los últimos cinco años, necesitan visado para entrar en los EEUU. Eso ocurría durante la presidencia de Obama y después de que se hubiera firmado el acuerdo sobre temas nucleares con Irán. Resulta difícil de entender para los ciudadanos de a pie que no conocemos los entresijos de la alta política.

Tengo una amiga que había viajado una vez a Irán hacía cuatro años. Tuvo que ir con urgencia a Nueva York. Pidió un pasaporte nuevo en España para que no apareciera el visado de Irán, se sacó el ESTA y entró en EEUU sin problemas. Conozco a otra persona que tenía estampado el visado de Irán en su pasaporte y viajaba desde un país a otro haciendo escala en los EEUU y no la dejaron ni facturar, tuvo que cambiar de itinerario comprando otro billete de avión para no pasar por los EEUU.

Supongo que los sistemas informáticos de los EEUU no llegan hasta el punto de saber todas las personas que han visitado Irán, aunque sí deben conocer a aquellos, como yo, que hemos tenido una larga e intensa relación con ese país. Yo, desde luego, seguiría la norma en todos los casos por lo que pudiera ser.

Y hablando de sistemas informáticos, esta vez mientras estaba en la cola de inmigración del aeropuerto de San Francisco, el día 5 de enero, cansada después de muchas horas de vuelo, se colgaron los ordenadores que manejaban los funcionarios de inmigración y tuvimos que esperar más de una hora hasta que se volvieron a poner en marcha. Los viajeros sentados por el suelo. En San Francisco, al lado de Silicon Valley, donde están los máximos cerebros de la informática y las empresas informáticas más importantes del mundo, también se les cuelgan los ordenadores. 

19.10.16

Moharram, Ashura, la Semana Santa iraní



Como hace poco que han pasado las conmemoraciones del Moharram en todo el mundo chiíta y especialmente en Irán, y para informar a los lectores, copio unas páginas de mi libro "La Cueva de Alí Babá, Irán día a día" que tienen relación con este tema y aprovecho para ilustrarlo con imágenes de los personajes principales del drama, procedentes de cuadros pintados sobre cristal de la época Qajar (XVIII y XIX) de la colección de Jahangir Kazerouni y Ferial Salanshour.


Un cliente de La Cueva de Alí Babá, tienda de alfombras de Isfahán, me pregunta si estaba ya en Irán durante el Ta’asou’a y el Ashura, noveno y décimo día del mes lunar de Moharram, en que se conmemora la pasión y muerte del emam Hossein, nieto de Mahoma e hijo de Fatmá y Alí, y de su familia. 
-Estaba precisamente en Teherán, le digo, viajé allí desde Isfahán para pasar esos días de fiesta en casa de unos amigos. 
–Por favor, me responde, no escriba sobre ello pues daría la imagen de un país, Irán, bárbaro e inculto, yo rezo y voy a la mezquita pero no me gustan esas muestras de fervor popular, es sólo una parte marginal de la sociedad iraní la que mantiene ese tipo de religiosidad. 
Le cuento cuán parecido es todo lo referente al Ashura en Irán a la Semana Santa en el sur de España, las procesiones acompañadas con músicas de trompetas y tambores, la emoción popular rayana a la histeria y a las lágrimas. Le digo también que se ha transformado en una atracción turística de primer orden como le pronostico ocurrirá pronto en Irán, y lo que le estoy contando es para él un descubrimiento insospechado. Incluso en Cataluña se representa la pasión de Jesucristo de manera popular, en los pueblos, alguno de los cuales llega a tener un teatro exclusivamente dedicado a esta representación (La passió d’Olesa), le explico y  me mira con cara incrédula y pensativa.
-Tendré que empezar a reconsiderar todo mi esquema mental, concluye. 


Relanzadas con fuerza por el fervor revolucionario, las conmemoraciones del martirio del emam Hossein forman parte del imaginario musulmán chiíta. De los doce imanes del chiísmo duodecimano, rama del Islam mayoritaria en Irán,  Hossein es el tercero. La historia del desastre es la siguiente: En el año 680, cincuenta y ocho después de la Hégira, la rivalidad entre sunitas, seguidores de los Omeyas en el poder y chiítas o partidarios de Alí, yerno del profeta, llegó a tal punto que hizo el cisma irreconciliable. Y el punto culminante fue la batalla de Kerbala. En el mes lunar de moharram, Hossein con su familia avanzaba al frente de una expedición cuyo objetivo era destronar al califa de Bagdad, Yazid, ilegalmente impuesto, cruel e injusto. La expedición fue interceptada por el ejército del califa en la llanura desértica de Kerbala. Los chiítas fueron allí mismo cruelmente torturados y murieron de sed o fueron pasados por la espada. El mismo Hossein murió a manos del jefe del ejército califal, Shemr, el personaje más odiado por los musulmanes chiítas. Las representaciones de la pasión, Tazié, tienen lugar en parques públicos o en recintos especialmente habilitados para esta ocasión y los actores acostumbran a ser la gente del pueblo, o del barrio si se trata de grandes ciudades.


 Pierre Loti y otros escritores que habían viajado por Persia en el siglo XIX y principios XX cuentan que se guardaba un luto estricto durante estas fechas conmemorativas y que se producían momentos de catarsis durante el Tazié en que todos los espectadores terminaban llorando con grandes aspavientos de dolor. Lo que vi hace un par de semanas en Teherán era sólo una fiesta. Ciertamente muchos hombres y mujeres vestían de riguroso negro para salir a la calle pero me ha parecido más una cuestión estética que de duelo sentido y he llegado a la conclusión de que les gusta el negro: los hombres se ven interesantes de negro y los jóvenes en grupo, camisa negra, pantalón negro y gafas supermodernas de sol, negras y espejeantes, presumen más que nunca ante los grupos de chicas. En el centro y norte de Teherán, los niños de casa bien iraníes, sólo chicos juntos evidentemente, circulan embutidos llenando coches y recorren las calles presumiendo en busca de miradas de complicidad y de admiración de las chicas, eso sí vestidos de negro, con el cassette a todo volumen bum, bum, bum, música rap persa de allende los mares, clara provocación a las fuerzas de control de la moralidad pública y que a veces termina en la comisaría. También hay algún coche con chicas pero menos. Son días de fiesta, las familias y los amigos más próximos se visitan en incesantes idas y venidas. Mi visión de aquellos días se circunscribe a la ciudad de Teherán y en ella a Yusef Abad, barrio situado entre el sur de los pobres y el norte de los ricos, donde viven las clases medias. Mis amigos que viven en el barrio y en cuya casa me alojo, dicen que es la zona más animada de Teherán durante esos días, sobre todo a la hora del nasrí. Se trata de preparar y repartir comida como consecuencia de una promesa. En principio estaba dedicada a los pobres pero ahora se ha transformado en comida para todos los que pasan. Y en Yusef Abad la gente no es tan rica como para no creer en nada, ni tan pobre como para no poder comprar comida para dar a los que pasan, me dice Djamshid. Se trata de cocinar en casa o en la calle, también hay quien tiene bebidas o dulces, y ofrecerlas a los amigos, vecinos y viandantes en general. Cerca de nuestra casa un grupo de hombres sudorosos sentados en sendos taburetes alrededor de una mesa sobre la acera, se afanan en cortar a dados unas grandes piezas de carne. A su lado hay montones de verduras ya cortadas. A lo largo de la calle han dispuesto sobre trípodes una hilera de enormes recipientes de cobre y debajo de cada uno el correspondiente fogón conectado a una bombona de butano.  De los árboles que bordean la acera han colgado banderas rojas y negras y estandartes con escritos en oro, de estos uno muestra a Alí sobre el caballo blanco encabritado enarbolando con el brazo en alto su espada bífida, la espada del Islam chiíta. Hileras de lucecitas de colores completan el escenario.  De la casa contigua entran y salen más hombres y, de vez en cuando alguna mujer asoma la cabeza, la puerta está abierta de par en par. Por una ventana se ve una cocina llena de mujeres riendo y trajinando. Parecen malcarados a primera vista estos hombres tan negros y con barba de varios días que recitan a voces oraciones dedicadas a Allah mientras cocinan, pero me reciben amablemente y hablan con nosotros tan contentos.  Se trata de un grupo de amigos y vecinos que decidieron unir esfuerzos y presupuestos a la hora de cumplir con su nasrí. Hoy prepararán y repartirán halvá, un dulce hecho con harina, grasa, azúcar y azafrán, cocinarán la carne durante la noche y la repartirán mañana. Mientras los del halvá daban vueltas con grandes cucharas de palo a la masa que se iba espesando en las cazuelas, una hilera de gentes se formaba a lo largo de la calle. Cada uno con su recipiente dispuesto a que se lo llenaran.


Más mujeres y algún hombre van llegando de todas partes con cazuelas y se las van llenando. Nosotros, los miembros de la familia que me hospeda y yo, éramos en total diez mujeres más dos hombres, hemos conseguido varias cazuelas llenas en medio de un guirigay tremendo. Uno de los cocineros me ha dicho cuando ha visto que tenía un pellizco de halvá entre los dedos y estaba a punto de metérmelo en la boca que antes de probarlo pensara un deseo y me ha dado su dirección para que le escriba si se cumple durante el próximo año. El cuñado de mi anfitrión me ha dado un billete nuevo de quinientos reales y ha escrito en él para Ana, dust-e-azizam, mi querida amiga, lo debo guardar todo el año y gastarlo el año próximo, así me dará suerte.


Las cocinas de las casas que invitan no paran durante toda la noche, hemos visitado varias de ellas. Los familiares y seguidores del emâm Hossein y él mismo sufrieron de sed y de hambre en la llanura desértica de Kerbala, pidieron ayuda a las gentes un pueblo cercano y no les ayudaron, de ahí las promesas y las comidas del día de hoy. Hay casas que ofrecen nasrí todos los años. Hay empresarios que lo hacen para sus empleados y para la gente pobre del barrio donde está ubicada la fábrica o el negocio. Mi amigo Gholamalí de Mashad lleva diez años ofreciendo quinientas raciones en esa fecha. Los hombres del halvá nos han dicho que nos esperan mañana a la una para comer carne con arroz. En la puerta de una de las casas del barrio había una vaca viva, la iban a sacrificar y cocinar durante la noche. Para los jóvenes ésta es una gran noche, los padres se quedan en casa cocinando o salen a la calle para visitar a los que cocinan. Ellos aprovechan para salir en grupo o por parejas, tienen la oportunidad de entablar conversación con otros jóvenes, incluso desconocidos, entre el tumulto de un nasrí o entre el público que presencia el paso de una procesión. Podrán intercambiar los números de teléfono o quedar para el día siguiente, que también será fiesta y en Irán, de noche, todos los gatos son pardos, como en todas partes.


Por la tarde hemos ido a ver el Tazié en un parque del barrio que tiene unas gradas semicirculares de cemento al aire libre. Mujeres y hombres de todas las edades ocupaban las gradas y los alrededores del teatrillo. El sol caía a plomo sobre el recinto y las sombras de los actores se recortaban en el cemento del suelo. La organización corría a cargo de una cofradía con sede en una calle cercana y los actores eran estudiantes y profesores de una escuela de teatro y cine del barrio. Debajo de un gran sauce y casi escondida entre sus ramas lloronas una orquestina formada por tres trompetas y dos tambores llenaba el ambiente con una música estridente y machacona mientras los personajes vestidos al estilo árabe con dorados y colorines de baratillo y los micrófonos al máximo volumen iban y venían, y se desgañitaban. Nadie entre público daba señales de sentir nada ante el espectáculo, simplemente se distraían y pasaban la tarde de un día de fiesta. Una hilera de niños sentados en el suelo a primera fila seguía la actuación en silencio y con las bocas abiertas.


Ya de noche hemos asistido al paso de varios dastés, procesiones encabezadas por andas llevadas a hombros con la efigie del emam Hossein  y penachos de colores, seguidas de penitentes que sin demasiado ímpetu se van flagelando con cadenas al ritmo del redoble de los tambores. Todos muchachos muy jóvenes, todos vestidos de negro avanzando en la noche e interpretando una danza monótona e  inacabable. Cabezas empavonadas de brillantina o de sudor dejan brillar sus rizos negros al pasar bajo los focos de la calle, y rayos de miradas oscuras sin fondo son cortados periódicamente por ramilletes de cadenas que chasquean al compás de los tambores. Al final de la procesión van, como de paseo, los viejos, las mujeres y los niños; los hay con cadenitas, también las  niñas, que se lo toman como un juego. Supongo que en el sur de Teherán y también en los pueblos todo debe ser más trágico. Aquí es una fiesta.


A las seis de la mañana siguiente trajeron halim, una sopa espesa preparada con sémola de trigo y carne. La hemos tomado para desayunar aderezada con canela, azúcar y un poco de sal que sirve para realzar el gusto dulce, me dicen. Es un plato muy alimenticio, se come en invierno sobre todo en el Azerbaiján, la zona turca de Irán al noroeste del país. Allí, me cuentan, lo comían todos los días y la madre de Djamshid dice que cuando los niños eran pequeños y se desayunaba con halim, aquel día ya no se almorzaba, sólo se cenaba. 

Hemos paseado en coche pues debíamos recoger el nasrí de unos amigos que todos los años avisan. Por las calles había nasrí en muchas casas, chiringuitos montados a la puerta, a veces sólo de niños que repartían fanta en vasos de plástico a los viandantes sobre una mesa de plástico, en algunas se hacían colas a lo largo de las aceras, las mujeres hacia un lado y los hombres hacia el otro. Djamshid dice que de esta manera una sola familia puede llenar dos cazuelas, “hombres y mujeres separados: doble oportunidad”. También dice que cuando oiga nombrar a Hossein me acerque corriendo porque significa que habrá celebración y comida y que si oigo nombrar a Alí huya deprisa porque nunca viene nada bueno de él, sólo palos. Los amigos de Djamshid organizaban el nasrí en un local de la periferia de Teherán que había sido una escuela que se quemó y está casi en ruinas. Allí han llevado toda la comida. Djamshid me comenta que como son ricos no cocinan en su casa sino que han encargado a un servicio de catering nada menos que mil kababs. Repartían chelo kabab, brochetasde carne de cordero con arroz, ese sí que es un nasrí de categoría. Los anfitriones son constructores y allí estaban el abuelo, sus hijos y sus nietos entregando cuencos de plástico con arroz y pincho de carne cubierto por un rectángulo de pan, a todos los que se presentaban. Aquí no hacía falta ni traer la cazuela. En la cola había gente de todas clases, desde mujeres elegantes y hombres con traje que llegaban en coche hasta familias muy humildes, incluso había unos cuantos hombres que parecían vagabundos con el cabello embarullado, la ropa rota y los pies descalzos. De regreso a casa las avenidas de la ciudad estaban embotelladas pues por todas partes aparecían dastés, las procesiones de flagelantes con sus estandartes y su música con redoble de tambores. Era un día de primavera luminoso y las calles de Teherán estaban llenas de paseantes y de coches. Al final de cada calle o a la vuelta de cada esquina, sobre un mar oscuro de cabezas, se bamboleaban los penachos multicolores de los estandartes mientras en mis oídos entraban, se cruzaban y acoplaban diferentes pistas de redobles y trompetas. Semana Santa iraní.


Por la noche se encienden velas en los umbrales de las puertas, es la noche del sham e ghaliban o de la luz de los desamparados, las mujeres en Kerbala, se han quedado solas velando a todos sus muertos después de la batalla.

En la casa donde me alojo hay dos televisores situados uno al lado del otro sobre una mesa auxiliar alargada y baja de la que penden tapetes bordados. Frente a ellos un sofá y en el sofá, sentados, la abuela de la familia y su hijo. Cada uno mira un televisor distinto pues los dos están encendidos. La abuela en el de la izquierda sigue el sermón sobre el martirio de Hossein que tiene lugar en directo desde el mausoleo del emam Jomeini ante cientos de fieles. En el de la derecha el hijo se distrae viendo un partido de fútbol. El volumen está alto en ambos televisores y se mezcla la sed de los seguidores de Hossein con los goles de la selección iraní.


Yo me siento en un sillón lateral y contemplo la escena té en mano. Un experto en recitar la muerte del santo lleva a los asistentes al paroxismo. Lloran más y más a medida que aumenta la tensión y se acerca el momento del martirio.

 -Les encanta, -me dice el que está mirando el fútbol, -el clero con estas historias tiene siempre a unos miles de hombres dispuestos a entrar en guerra o a autoinmolarse en el momento en que lo consideren necesario, fíjate en las caras; con sólo una orden se pondrían todos en pie y correrían a cumplir lo que les mandaran.

Su madre que sigue atentamente con el pañuelo en la cabeza lo que ocurre en el desierto de Kerbala mientras ve cómo lloran y se desgañitan los asistentes a la ceremonia, ni rechista, se sabe de memoria las ideas de su hijo y considera que no vale la pena intervenir, si lo hace se perderá parte del sermón que es emocionante. El sermoneador es uno de los mejores de Irán y está llegando al climax, teshné teshné (sed sed) grita cada vez más alto y cada persona llora por sus desgracias, por su soledad, se saca los demonios de encima, se desprende de sus tristezas, deja que se le ablande el corazón, que se lo lleve la emoción hasta lo más profundo de su ser, da rienda suelta a los sentimientos sin avergonzarse, acompañada de muchas otras que hacen lo mismo. Mientras en la otra pantalla Alí Daí, el mejor jugador de la selección nacional iraní ha marcado un gol. Nacido en Ardebil, ciudad del Azerbaiján, Alí Daí es un héroe nacional. Las dos caras de Irán, una come y se divierte, la otra se flagela y llora. Muchas veces esas dos caras van juntas.

27.2.16

Elecciones en Irán 2016, 2. La asamblea de Expertos.


Vamos a seguir con las elecciones en Irán 2016.

El revuelo que se ha armado en el mundo en relación con estas elecciones no significa que su resultado pueda aportar un cambio radical, puesto que seguirá habiendo un Guía Supremo y éste es, de momento, el ayatollah Alí Jameneí. La Asamblea de Expertos, que es la encargada de nombrar al nuevo guía en caso de fallecimiento del actual, podrá escoger, en el mejor de los casos, a un ayatollah menos conservador pero seguirá siendo una figura política que al final de cuentas ostenta el poder por encima del presidente y del parlamento. Solamente cambiando la Constitución y eliminando de ella la figura del Guía (velayat e faqih), podría acceder Irán a una verdadera democracia. Y este no es el caso sea cual sea el resultado de estas elecciones, que quede claro.

La revista online Al-Monitor, radicada en Washington, especializada en Oriente Medio y acusada en alguna ocasión de ser proiraní y proAssad, publica este fin de semana un artículo sin firma. Donde debería aparecer la furma dice que cualquiera de sus colaboradores podría haberlo escrito.
El artículo se refiere a la elección de los 88 teólogos para la Asamblea de Expertos y el tema es la acusación, por parte de la linea dura del régimen, de intromisión británica en las elecciones en favor de los candidatos moderados. De nuevo aparece la intromisión extranjera.
La historia es la siguiente: Rafsanjaní, ayatollah Alí Akbar Hachemí Rafsanjamí, el político habil e incombustible que siempre ha estado en algún puesto prominente, aunque en 2013 fue vetado como candidato, rico terrateniente de los campos de pistachos de Rafsanján, de turbante blanco*, lidera una lista de 16 clérigos, considerados moderados, que se presentan en bloque para ocupar los 16 puestos adjudicados a la ciudad de Teherán en la A de E. Si ganan, o sea si los electores les votan en bloque, los de la lista conservadora radical no tendrían ni un puesto, son 5 conservadores que se presentan en una lista liderada por el ultraconservador Ayatollah Ahmad Jannatí.
En la lista de Rafsanjaní va también el actual presidente de Irán, Mohammad Khatamí. El nieto de Jomeiní, el que ha sido vetado y no puede presentarse, apoya tácitamente la candidatura de los 16.

En las redes sociales se ha extendido rápidamente una campaña con el lema "No a estos 5".
Los conservadores han hecho una campaña contra los dieciséis y para contrarrestar su popularidad han aireado a diestro y siniestro que están apoyados por la BBC y que su canal televisivo en persa es el que ha ideado la campaña "No a estos 5".  Aquí aparece otra vez el coco de la política iraní: la injerencia extranjera.

La BBC en lengua persa se sigue en Irán a través de las parabólicas. Hace unos años tenían un programa de humor ácido, Parazit, que se hizo muy popular entre los jóvenes iraníes. También se sigue allí La Voz de América en persa. En sentido inverso, los hispanohablantes podemos ver un canal de TV oficial iraní en español, HispanTV, que emite información y entretenimiento para España y los países latinoamericanos. Además, la TV oficial iraní tiene canal en inglés y en árabe.

Los iraníes han votado, se dice que la participación ha sido del 70%. Los resultados para la Asamblea de Expertos se sabrán durante la próxima semana. Los resultados para el Parlamento se harán esperar más.

*Los clérigos que se cubren con turbante negro pertenecen a la casta seyyed y se consideran descendientes del Profeta. Rafsanjaní, no es seyyed, Jatamí sí.



26.2.16

Elecciones en Irán 26 febrero 2016


IRÁN. Datos: Población 81 millones. El 60% tiene 30 años o menos. Inflación: 15,3% (2015). Desempleo: el 25% de los jóvenes (2015)


El 26 de febrero de 2016 los iraníes de 18 años en adelante, hombres y mujeres, han tenido la oportunidad de votar para elegir a los nuevos miembros del Parlamento y a los del consejo de clérigos, conocido como la Asamblea de Expertos.

Número de votantes: 54,9 millones.

Parlamento o Majles, elecciones:

Cada 4 años
De 12.000 candidatos presentados, solo 6.200 han sido aceptados por el Consejo de Guardianes. De estos aceptados, 450 son mujeres.
Hay 290 escaños.

Asamblea de Expertos, elecciones:

Cada 8 años
De 801 teólogos que se presentaron, 161 fueron aceptados. Ninguna mujer.
Tiene 88 miembros.

Los iraníes se han acercado a las urnas en unas elecciones que se ven como un referendum a la política del presidente Hassan Rouhaní. Estas elecciones tienen lugar cuando hace tan solo un mes que se han levantado las sanciones que pesaban sobre el país, después de que en julio pasado se firmara el acuerdo nuclear entre Irán y las potencias occidentales.



El Consejo de Guardianes descalificó a casi la mitad de los 12000 candidatos al Parlamento.

El parlamento se conoce con el nombre de Majles, tiene 290 miembros y es la cámara legislativa, además se encarga de aprobar el presupuesto anual y también aprueba los acuerdos internacionales, últimamente ha aprobado el acuerdo nuclear con los países occidentales.

La Asamblea de Expertos, es un consejo de clérigos que se compone de 88 miembros y son los encargados de nombrar al sucesor del líder supremo cuando éste fallece. En realidad lo que hacen es sancionar el nombramiento pues la decisión se cocina entre bambalinas.

Alí Jameneí de 76 años y supuestamente enfermo de cancer, hace 27 años que es el lider supremo, sucedió a Jomeiní cuando éste falleció. Está apoyado por los Guardias de la Revolución, linea dura entre los conservadores, que se vanaglorian de los éxitos militares en Siria e Irak y de haber elevado su prestigio en todo Oriente Medio y el Norte de África por esta causa. 
Políticamente, Jameneí controla los 4 consejos revolucionarios que adoptan sus instrucciones y producen los resultados requeridos en todas las elecciones y cuyos poderes combinados se elevan sobre los del presidente y el parlamento. 
El lider supremo ha tenido desavenencias graves con la población en varias ocasiones en que sus candidatos preferidos han perdido las elecciones (Akbar Nateq-Nouri en 1997) o han sido cuestionados con grandes manifestaciones (Ahmadinejad en 2009). Pero siempre ha ganado con mano dura, abortando cualquier desmán.
Jameneí mantiene en arresto domiciliario a los dos candidatos a las elecciones presidenciales de 2009, Karrubi y Moussavi, y mantiene en el ostracismo al ex-presidente Jatamí, por reformista.

Sin embargo, en vista de lo maltrecho que quedó el país después de las dos legislaturas de Ahmadinejad, el lider “permitió” que fuera elegido nuevo presidente Rouhaní, un moderado capaz de dar el golpe de timón necesario en política exterior que recondujera la cuestión nuclear, para salir del duro embargo económico a que estaba sometido Irán por parte de las potencias occidentales y que estaba estrangulando gravemente su economía.

La abogada Shirin Ebadí, Premio Nobel de la Paz 2003, ha vuelto a abogar por la abstención, como ha hecho en otras elecciones, por considerar que el veto a los candidatos reformistas anula el sentido democrático de las mismas. Pero a pesar de las voces abstencionistas, los iraníes acuden masivamente a las urnas.

La población iraní bulle cuando hay elecciones y se ilusiona con facilidad. Hay ganas de fiesta y de salir a la calle a celebrar cualquier acontecimiento y qué mejor ocasión que unas elecciones, cuando el régimen necesita una alta participación para enseñar al resto del mundo que son un éxito y demostrar que las secunda la mayoría. El control estricto del espacio público se relaja en esta ocasión y chicos y chicas pueden salir a divertirse. 

La doctora Massoumeh Torfeh, investigadora asociada de la London School of Economics se pregunta si hay alguna posibilidad de cambio después de 37 años de República Islámica, y contesta con pesimismo con una frase del lider supremo, “Cuidado con aquellos que quieren cambiar la República Islámica desde dentro”.

“La moderación no es solo un sistema sino también una manera de ver el mundo, un camino, y nosotros debemos seguirlo” ha dicho Rouhani, a la vez que pedía a la población que acudiera a las urnas.

Los resultados para la Asamblea de expertos se sabrán durante la próxima semana. Los del Majles tardarán más y quizá necesitarán de una segunda vuelta.

Se esperan unos resultados favorables a Rouhaní, o sea un parlamento con mayoría moderada, para darle la posibilidad de seguir el camino emprendido. A Jameneí también le interesa haber salido del eje del mal y encontrarse en el club de los buenos. La geopolítica en Oriente Medio tiene estas cosas.

Irán se ha puesto de moda, las agencias de viajes tienen las plazas cubiertas con medio año de antelación. Los hoteles están llenos, los guías turísticos que hablan inglés, español, francés, italiano o japonés, están más solicitados que nunca y ya no resulta difícil obtener el visado. Sin embargo, una vez allí, aunque los iraníes son amables, cultos y sumamente acogedores, la cara adusta de Jomeiní nos vigila desde cada esquina.