BLOG DE ANA M. BRIONGOS


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25.1.09

Los "pahlavan" de las "casas de fuerza" en Irán


He aquí unas fotos antiguas donde posan algunos pahlavanes o gimnastas-luchadores de las zurjané o casas de fuerza, los gimnasios tradicionales de Irán, antiguamente centros de artes marciales. En estos espacios circulares con gradas para los espectadores, los gimnastas realizan sus ejercicios al son de un tambor que acompaña a la voz del recitador. Éste entona versos de la epopeya iraní Shahnamé o "libro de los reyes" que escribió el gran poeta Ferdowsí en el siglo XI. El pahlavan representa, no solo la fuerza y la destreza física, sino también la integridad moral, la caballerosidad y, en definitiva, el ser un hombre de bien, lo que en Irán se conoce como javanmardí.
Es bien conocida la excelencia de los deportistas iraníes en lucha libre. Su participación en olimpiadas y campeonatos del mundo se acostumbra a saldar con medallas de oro o de plata.
En las zurkhanehs se practican ejercicios con unas mazas de madera en forma de trompo que voltean por el aire y también la lucha libre.
Aunque se trata de una institución muy antigua, si nos acercamos a los últimos siglos de nuestra era veremos que en tiempos de la monarquía Qajar las zurkhanehs fueron muy populares y promocionadas por el rey y la corte. Con la ascensión al trono de Reza Shah cayeron en desprestigio, situación que se mantuvo durante el reinado del último shah, Mohammad Reza Pahlaví. La participación de algunos pahlavanes en los grupos de bandidos pagados por el régimen para desbaratar las manifestaciones en favor del entonces popular y muy querido primer ministro Mossadeq, eliminado tras un golpe de estado organizado por la CIA en 1953, contribuyó al desprestigio.
Aparte de éstos, ha habido siempre aquellos que han cumplido con las características que se exige a un pahlavan, bondad, compasión, rectitud moral. Entre ellos está el muy querido Gholamreza Takhtí.
Este artículo está en construcción.
Actualmente siguen en funcionamiento zurjanés en Teherán, Yazd, Isfahan, y otas ciudades.

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14.1.09

El nuevo turismo de guerra en Afganistán

Fuente: EL MERCURIO, Santiago de Chile

Sábado 2 de Febrero de 2008.

Ex escala de la "ruta hippie", hoy zona de combate: El nuevo turismo de guerra en Afganistán. Lonely Planet publicó recientemente una guía de viaje para quienes se aventuren a visitar este golpeado país. No son muchos los interesados -la mayoría trabajadores humanitarios- y no es para cualquiera. JEAN PALOU EGOAGUIRRE.
"NO VAYA". La advertencia se repetía con letras grandes en las escasas páginas sobre Afganistán de la guía de viaje de Lonely Planet Asia Central escrita en 1973. Entonces, el país aún era parte de la llamada "ruta hippie", que hipnotizaba a los viajeros bohemios con la ciudad medieval de Herat, las asombrosas montañas y los Budas gigantes del valle de Bamiyan, y la hospitalidad de los afganos. En los siguientes 30 años, Afganistán fue invadido por la URSS, los "señores de la guerra" se enfrentaron entre ellos, los talibanes se tomaron el poder y el país fue intervenido por EE.UU. tras los ataques del 11-S; y la ya clásica guía para viajeros -que ha publicado más de 650 títulos- nunca actualizó esa primera versión. Fue entonces que el británico Paul Clammer recibió el llamado de Lonely Planet. Motivado por la lectura de "Viaje a Oxiana", considerada por algunos como la "biblia" de los libros de viaje, escrita en 1937 por Robert Byron, Clammer había visitado por primera vez Afganistán en 2001, pocas semanas antes del 11-S. "Era fascinante ver el país al mando del régimen talibán. Era un lugar muy triste", señala a "El Mercurio". Estaba buscando la forma de volver, cuando le encargaron escribir la recientemente publicada "Lonely Planet Afganistán".
A quienes les contó de su objetivo, sobre todo de que quería viajar en transporte público, le dijeron que estaba "loco". Mal que mal, se trata de uno de los países con el mayor número de minas antipersonales, y en el seco sur y este -en provincias como Helmand, Oruzgan, Zabol y Kandahar- los talibanes aún tienen fuerte presencia. Tal como otras guías, la de Afganistán tiene sugerencias sobre dónde comer, dónde dormir y qué lugares ver en cada región. Pero aquí el apartado sobre "peligros" tiene un lugar especial, con contactos con agencias de seguridad y lugares donde informarse "en caso de...". Además, se destaca que no es un viaje para "mochileros".
"La guía está dirigida a personas que van al país a trabajar, principalmente profesionales que van a hacer trabajos humanitarios", indica Clammer. "Aún no es tiempo para hablar de un viaje recreativo a Afganistán".En la guía, Clammer lo explica así: "No es un país para cualquiera. Quizás ni siquiera para la mayoría de la gente. Pero es excitante, adictivo y el más amistoso país en el mundo para el bolsillo. ¡Y todo el mundo va a amarte si le mandas una postal con una estampilla de Kabul!".Dominic Medley, autora de "The Survival Guide to Kabul" (editorial Bradt, 2003), coincide con Clammer. "No recomendaría a un turista común y corriente sólo llegar e ir a Afganistán", señala a "El Mercurio". "Una visita vale mucho la pena, pero debes estar preparado y tener un buen punto de partida. No sería muy inteligente simplemente aterrizar en el aeropuerto y tomar un taxi".Medley llegó a Kabul en 2002 a la cabeza de la ONG Internews, que provee equipos de radio y entrena a reporteros locales. "Apenas cayó el régimen talibán supe que tenía que estar ahí. Hay muchas historias en Afganistán: de las buenas y de las malas", dice esta periodista, quien ha sido testigo del desastre de los ataques suicidas.
Según Medley, la "situación de seguridad en el país es peor ahora de lo que era en 2002", cuando escribió su libro. "Los turistas siguen visitando Kabul y lugares históricos como Bamiyan, Herat y Mazar en el norte. Pero el sur y el este de Afganistán están fuera de los límites, debido a las operaciones militares", afirma. ¿Cómo hacerlo entonces?
Aunque parezca extraño para un país en guerra, existe un par de agencias de turismo en Kabul, las que -dadas las características de los viajes- en Afganistán no sólo son de "turismo", sino también de "logística". Muqim Jamshady, gerente de Afghan Logistics & Tours, cuenta las precauciones que toman con los turistas: "Nosotros viajamos sólo a áreas no peligrosas, con nuestros propios guardias de seguridad. El ministerio del Interior nos ha dado la licencia para proveer seguridad a nuestros clientes; ellos están bien entrenados y saben cómo manejar una situación de violencia".Jamshady prefiere ver el vaso medio lleno. "Afganistán es un país que ha estado en guerra durante las últimas tres décadas, y necesitamos mucho tiempo para recuperarnos, pero no es tan inseguro como lo muestran los medios", asegura. "El país ha sido invadido por Alejandro Magno, los mongoles, los británicos, los rusos y golpeado por los talibanes y el 11-S (...), pero cuando la gente visita el país, ven la hospitalidad afgana, sus áreas históricas y su belleza".Medley apunta en la misma dirección: "Afganistán fue un destino turístico muy popular antes y podría serlo de nuevo, pero tomará tiempo. La mayoría de la gente quiere darles la bienvenida a visitantes extranjeros de nuevo. Por mucho tiempo, ellos han estado alejados del mundo, y ahora quieren integrarse a él".Clammer, quien también escribió una guía sobre Sudán, es aprensivo. "Afganistán tiene un inmeso potencial turístico. Es uno de los países más increíbles para visitar, pero aún no es tiempo de planificar unas vacaciones ahí". ¿Algún consejo de seguridad? "La opción más segura es simplemente ¡no ir!", exclama.
Algunos destinos:
Kabul: Tras ser destruida por los muyajedines, poco a poco ha vuelto la vida a la capital. Según "Lonely Planet", la ciudad "por lo general es tranquila, siendo el principal riesgo el tráfico vehicular". Un problema es la "tos de Kabul", por la alta contaminación. ¿Atracciones? El comercio en la "Chicken Street", donde se pueden regatear alfombras y artesanías de lapizlázuli.
Minarete de Jam: Esta torre de 65 mts, del siglo XII, es el primer sitio declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en Afganistán. Cuidado con los traficantes de opio y las luchas entre facciones.
Herat: Esta ciudad medieval -escala en la Ruta de la Seda- tiene edificios históricos como la Mezquita del Viernes o la Ciudadela de Alejandro Magno, pero algunos han sido dañados en conflictos bélicos. Fue dirigida con mano de hierro por los talibanes, pero hoy es una de las ciudades más prósperasMontañas de Tora Bora: Conocidas por ser el refugio de Osama Bin Laden tras las invasión de EE.UU., el gobierno busca convertir estas desérticas montañas y sus cuevas -verdaderos búnkers interconectados entre sí- en puntales del "turismo de guerra". "Siempre soy optimista sobre mi país. Tenemos mucha energía para reconstruirlo, y las generaciones jóvenes, que nacimos y crecimos en la guerra, estamos cansados de ella".
MUQIM JAMSHADYO. Operador turístico.

7.1.09

Cierran el despacho de Shirin Ebadi

La abogada iraní Shirin Ebadi, conocida por su defensa de los derechos humanos en Irán y premio Nobel de la paz 2003, denunció hace unos meses haber recibido amenazas de muerte contra ella y su familia. Según Courrier International el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, reaccionó en aquella ocasión pidiendo al jefe de policía la protección de la magistrada y de sus familiares.

Los problemas no terminaron aquí. El domingo 21 de diciembre pasado la policía clausuró las oficinas de su ONG para la defensa de los derechos humanos. Unos días después, el lunes 29 de diciembre, registraron y clausuraron el despacho de la señora Ebadi, que pudo llevarse dos ordenadores y los dossiers de una parte de sus clientes. Shirin Ebadi ha actuado en numerosos casos judiciales relacionados con los derechos humanos, como el de Dariush y Parvaneh Forouhar, intelectuales asesinados en 1998 cuando se produjo una serie de asesinatos de disidentes, el de Zahra Kazemi, periodista irano-canadiense muerta en Teherán en 2003. También defendió al disidente Akbar Ganji o a intelectuales acusados de espionaje como Haleh Esfandiari.
Para justificar el cierre, las autoridades alegan que el centro no posee los permisos necesarios para llevar a cabo sus actividades pero, según el periódico de los iraníes en el exterior, Rooz, la señora Ebadi había presentado todos los documentos necesarios cuando hace seis años abrió este local. Una reunión prevista allí el día del cierre con ocasión del 60 aniversario de la Declaración universal de los derechos humanos sería la causa de la clausura.
"Evidentemente lo ocurrido no es una noticia positiva para otros activistas por los derechos humanos en Irán, pero mis colegas y yo seguiremos con nuestro deber bajo cualquier circunstancia" declaró Shirin Ebadi a France-Presse.

Se dice que el Gobierno iraní quiere forzar a Ebadi a marcharse del país y se convierta así en una figura que, como muchas otras, da conferencias aunque sean de denuncia pero lejos del territorio, como le ocurrió a su colega, la activista Mehrangiz Kar que vive en la actualidad en Estados Unidos.


La fachada de la casa de Shirin Ebadi con pintadas donde se la acusa de americana, hechas por grupos de manifestantes afectos al régimen que proferían amenazas.



3.1.09

El harén de Nasser od-Din Shah Qajar, el rey fotógrafo.



Estas son algunas fotos tomadas por el rey iraní Nasser od-Din (1848/1896), de la dinastía Qajar, en su harén. Sus esposas y concubinas lucen unas faldas cortas parecidas a los tutús que vió el rey en los ballets de París. A su regreso a Irán, dicen los que han estudiado esa época, el shah introdujo la nueva moda entre las mujeres de su harén. Moda, por otra parte, que no trascendió a la población y que solo él fotografió. Cuando se abrieron los archivos fotográficos del Palacio Golestán de Teherán, apareció este tesoro de imágenes extraordinarias. Nasser od-Din Shah era un gran aficionado a la fotografía. Sus viajes a Europa le convirtieron en un admirador de los avances tecnológicos que allí se producían.
















La favorita del rey, Anis al-Doleh tocando el armonium que su esposo le había traído de Europa.
En la primera foto más arriba, aparece ella misma en posición reclinada. En la segunda foto Anis es una de las dos muchachas, poco tiempo después de llegar al harén, y antes de que las delicias culinarias de palació la pusieran de buen ver.
Las cejas unidas eran un signo de belleza en la época Qajar. Hoy en día hay modernas muchachas iraníes que recuperan aquella estética y se muestran hermosas y cejijuntas.

10.11.08

Nazario y la poesía persa

"Antología de poetas persas" de Rafael Cansinos Assens, este es el libro que figura junto con el de "Poemas arábigoandaluces" de E. García Gómez en el cuadro de Nazario cuyo fragmento reproduzco aquí.

Nazario acaba de inaugurar una exposición de magníficas acuarelas en la Galería Castellví de Barcelona, la galería donde suele exponer desde hace años.

Ya sabemos que los cuadros de Nazario llevan siempre incorporados una serie de objetos, libros, discos, etc., que nos dan información de sus gustos y preferencias. Mirándolos te puedes entretener y encuentras gran cantidad de información. Cada cuadro es un bodegón lleno de sorpresas, sorpresas que son guiños para los que conocemos al artista desde hace muchos años.

En esta ocasión he encontrado el libro de Cansinos Assens entre espejos, una caja rebosante de tesoros con cuentas de plástico y un jarrón con flores blancas.

El prólogo del libro es un trabajo valioso del autor sobre los poetas persas clásicos que vale la pena leer.
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Afición a la fotografía en Irán (y III)

La tercera inauguración de fotografía que he asistido en Teherán ha sido la de Shadi Ghadirian, en el centro de la foto.
Shadi es quizá la fotógrafa iraní con una carrera más fulgurante. Sus fotos en sepia con estética de la época Qajar hicieron furor en Europa y han sido reproducidas hasta la saciedad. Incluso mi libro "La cueva de Ali Babá, Irán día a día" tiene una de estas fotos como portada (ved el libro en su mano).
Durante un tiempo parecía que Shadi se había quedado encasillada en ese estilo pero en su nueva exposición todo ha cambiado. Ahora muestra unas fotos llenas de color y también de significado. En todas ellas hay algo que tiene que ver con la guerra, en medio de un paisaje casero perfectamente normal y actual. Por ejemplo, unos zapatos de tacón rojos en el suelo de una habitación y, al lado, las botas de un soldado; una mesa perfectamente puesta para comer o cenar en una casa burguesa al estilo occidental y una granada en lugar de uno de los vasos.
Los asistentes a la inauguración eran jóvenes, chicos y chicas, guapos y sofisticados y, seguramente, ricos. Los precios, de artista de primera fila internacional. Ver la foto de los tacones rojos en http://www.silkroadphoto.com/ la galería especializada en fotografía de Teherán donde tenía lugar esta exposición, Silk Road. También hay información sobre los fotógrafos iraníes actuales.

Afición a la fotografía en Irán (II)


En Teherán y casi al mismo tiempo que la exposición de Rana Javadí comentada anteriormente, he asistido a la inauguración del fotógrafo Kamran Adle, una recopilación de fotos que él mismo ha recogido con el título de "50 años", en la AARAN ART GALLERY.
Kamran Adle es uno de los fotógrafos más importantes de Irán y con una de las trayectorias más largas. Desde muy joven decidió que la fotografía sería su medio de expresión y la primera foto de esta exposición data del 1954. Las siguientes van recorriendo cronológicamente los trabajos que el autor ha hecho durante su vida, tanto en Irán como en África o el Caribe.
El catálogo de 55 páginas con muchas fotos está muy bien editado, podéis ver la portada en color fuxia . La fotografía que reproduzco corresponde a una serie de tres tomadas durante la conmemoración del martirio del Emam Hossein en Busheir. Hay también fotos de la serie "Bazares de Irán", de la serie "Esfahan", de las series "Persepolis y Pasargad", de la serie "Saint Massoomeh Srine", de la serie "Nubes", etc.
Para saber más sobre Kamran Adle visitad su sitio www.kamranadle.com

9.11.08

Afición a la fotografía en Irán (I)



Durante el tiempo que he estado en Teherán he podido asistir a la inauguración de tres exposiciones de fotografía.
Una de ellas tenia lugar en la galería Golestan, cuya propietaria es la conocida galerista y editora Leila Golestan. Exponía la fotógrafa Rana Javadí, esposa del también fotógrafo Bahman Jalalí cuya exposición en barcelona, Fundación Tàpies, comenté en este blog en su momento.
Rana, en su última serie de fotografías, da una visión de tiempos pasados, algo nostálgica. En todas sus fotos aparece, en segundo plano, la imagen de una mujer, siempre distinta, de los años curenta o cincuenta, lo deduzco por sus vestidos y sus peinados, mujeres ataviadas al estilo occidental de la época del shah y que podrían ser su madre o sus tías sacadas del album familiar, entre reflejos de paisajes con árboles y flores para lo cual usa un espejo semitransparente, y enmarcado por telas de colores. Mezcla de blanco y negro, y color.
En la foto Rana Javadí es la que lleva el pañuelo rojo. Ella y su marido están haciendo una gran labor de clasificación de las antiguas fotos iraníes de la época Qajar encontradas en el palacio Golestán de Teherán. Los asistentes a la inauguración eran hombres y mujeres de mediana edad con aspecto de intelectuales, el mundo cosmopolita de los intelectuales y artistas iranís.

7.11.08

Euskadi jugará contra Irán


Un amigo vasco me ha mandado esta información:
La selección de fútbol deEuskadi se enfrentará este año en su tradicional partido de Navidades a un combinado conocido por la parroquia rojilla: la selección iraní de Masoud Shojaei yJavad Nekounam. El encuentro se disputará enSan Mamés el próximo 23 de diciembre, víspera de nochebuena, según ha informado hoy la Federación Vasca de Fútbol.

The football team of the Basque Country will play a friendly match against Iran on december 23rd, the Basque Football Federation announced today. The match will be played in San Mames, and Osasuna's players Javad Nekounam and Masoud Shojaei will have the opportunity to play against some of their teammates.

El combinado vasco, dirigido por Iríbar y Etxarri, volverá a jugar bajo la denominación de Euskadi tras dos años haciéndolo como Euskal Herria, los dos mismos años que lleva enfrentándose al combinado de Catalunya, primero en Barcelona y más tarde en Bilbao.
Irán está situada en la posición número 48 del ránking FIFA, y en el último año ha estado de actualidad debido a las negociaciones frustradas para la contratación de Javier Clemente como seleccionador nacional iraní.

La pasada temporada, en el encuentro con los catalanes, el resultado fue de 1-1 con goles de Bojan y Adúriz. Por parte de Osasuna sólo se pudo ver a Patxi Puñal, que jugó la segunda parte sustituyendo al ex-rojillo Pablo Orbáiz. Este año habrá con total seguridad más de un osasunista sobre el campo, aunque no necesariamente con el equipo de Euskadi.

3.11.08

Tarde en el emamzadeh de Tabriz

Regresé el 25 de octubre de Irán y tomo de mis notas las siguientes vivencias.

Mi viaje a Tabriz tiene una razón de ser, visitar a la señora Mehri Bagherí, catedrática de la universidad de esta ciudad, que durante dos cursos fue profesora de lengua persa en la Universidad de Barcelona. Allí la conocimos, en el despacho que le habían asignado, situado en un altillo del último piso donde se accedía después de subir muchas escaleras. El lugar estaba cubierto con una claraboya por donde se colaba la luz y el frío. Calentándonos con una estufa y a veces también con una taza de té que ella nos preparaba, leíamos, comentábamos y hacíamos tertulia unos cuantos alumnos: la profesora de árabe de la universidad y traductora de "Les mil i una nits", Margarita Castells; el actual profesor de catalán de la Universidad de Teherán y traductor de Omar Khyyam, Ramón Gaja; el erudito Josep Lledó y yo misma, entre otros. De aquellos años ha quedado una buena amistad entre nosotros y en este viaje he visitado también a Ramón Gaja cuyo libro con sus traducciones al catalán, en verso, y bilingüe, de las poesías de Omar Khayyam saldrá pronto publicado en Quaderns Crema.

La señora Bagherí es esposa de un estudioso y autoridad mundial en lenguas indoeuropeas antiguas. Ella ha sido nombrada este año "la mejor profesora de Irán " y a mediados de este mes de noviembre le preparan un homenaje en Teherán por sus muchos años de docencia universitaria. En la foto la vemos con un pan sangak, cocido sobre cantos rodados, recién salido del horno.

Como Mehri sabe lo que me interesa: ver qué hace la gente, me llevó a pasear por los lugares donde se reunen los jóvenes más modernos de la ciudad, con sus tupés y sus crestas, y también a pasar la tarde a un emamzadeh, una mezquita donde está el mausoleo de un santo. Visitamos la zona troglodítica de Kandovan, con sus casas excavadas en la roca y también, cómo no, el bazar, que por cierto todavía estaba cerrado por la huelga, la misma que me pilló de lleno cuando estaba en Isfahan hace unos días, como he contado en otro artículo anterior.

Esa tarde fuimos primero a echar granos de trigo a las palomas en un lugar donde va la gente a expresar sus deseos. Las palomas comen tu trigo y ejercen de mensajeras para que tu deseo llegue a las alturas y se cumpla. Después fuimos al emamzadeh donde para entrar el hombre de la garita nos presta un chador floreado a cada una. El recinto tiene un amplio patio rodeado de paredes de ladrillo. A un lado está el edificio de la mezquita. Entramos en el santuario a tocar la reja del mausoleo y después nos sentamos en una de las salas alfombradas para pasar un buen rato en medio del recogimiento general, entre decenas de mujeres, alguna de las cuales nos ofrece terrones de azúcar.

Después nos sentamos en el patio. Una mujer se acerca y nos ofrece un pastelillo, nos lo comemos. Mehri me dice que mientras lo como debo pensar en algo que deseo que se cumpla pues quién nos lo ha ofrecido ha visto realizada su petición y por eso nos quiere transmitir su buena suerte. Al cabo de un rato llega otra mujer acompañada de un muchacho. Ella lleva una cesta amarilla de plástico que acerca a las personas que va encontrando para que tomen algo de su interior. También viene hacia nosotras y nos ofrece lo que tiene, son bocadillos enrrollados de pan con verduras y queso y envueltos en film transparente. Empezamos a comerlo siempre con nestro deseo in mente y se acerca una mujer que nos pide amablemente un bocado. Mehri, que ya se ha comido medio bocadillo le da lo que le queda y la mujer se retira entre fórmulas de agradecimiento y sonrisas. No quería quedarse sin participar en un deseo felizmente cumplido. La señora Bagherí me dice que si se cumple lo que yo he pedido debo escribirla porque en este caso ella se encargará de repartir azúcar o pasteles o lo que sea en mi nombre.
Es el momento del ocaso, el canto del almuédano llama a la oración, mujeres envueltas entran en el recinto por una puerta, por la otra entran los hombres. El cielo toma todos los tonos rosas y morados posibles hasta que oscurece, y aparece una luna llena como un globo de luz suspendido sobre el vértice del minarete.
Mitarabad mahtab
Miderakhshad shabtab
Nist yekdam shekanad khab be cheshme kas o lik...
Rezuma la luna
Brilla la luciérnaga
Nadie consigue despertar a los que duermen...
(versos de Nima Yushij, poeta persa moderno)Posted by Picasa

28.10.08

Gastronomía iraní, nuestro nuevo libro.



Mientras estaba en Irán salió de imprenta el pequeño libro que hemos escrito mi hijo, Quico Alsina, y yo.
Se publica en catalán y se titula "Iran, receptes i costums gastronòmiques".
La primera parte, costumbres gastronómicas de Irán, fue el trabajo de final de estudios de Quico en la escuela de cocina Hofman de Barcelona. A este trabajo le hemos añadido una serie de recetas que he ido recogiendo en las casas iraníes donde he estado durante mis numerosos viajes a este país. Mi amiga Jamileh de Isfahan me enseñó a cocinar ab gusht y fesenjan, Elham, también de Isfahan, kashk e bademjan, mi plato favorito. Con la señora Bagherí preparábamos las conservas avinagradas, torshí, siempre presentes en las mesas iraníes.
La cocina iraní, igual que su cultura, es antigua y sofisticada. Como no hay una tradición de restauración, hay que entrar en las casas para conocer su cocina y sus platos exquisitos. Los restaurantes solo acostumbran a ofercer cheló kabab, pinchos de carne con arroz blanco adornado con azafrán. Este plato está riquísimo pero el viajero acaba un poco cansado de repetir siempre lo mismo. En Irán hay que probar los estofados, khoresht, y los arroces con verduras, piel de naranja confitada, almendras, pistachos, etc.
Dada mi intensa relación de tantos años con Irán, en nuestra casa se han cocinado a menudo platos iraníes y cuando nuestros amigos de aquel país nos visitan se hacen cargo de la cocina. Los olores y las presentaciones de los platos persas les han sido familiares a nuestros hijos desde que nacieron y no es de extrañar que Quico dedicara el trabajo de fin de estudios de cocinero a la cocina persa.
El 19 de noviembre a la 19:30 h. lo presentaremos en la librería Altaïr de Barcelona, frente al cine Coliseum, en una reunión de amigos, estáis invitados.

27.10.08

Viernes de picnic en el jardín, Isfahan


El viernes nos invitan a un jardín a las afueras de Isfahan, propiedad de uno de los artesanos que trabajan la plata más importantes de la ciudad, a preparar y comer kabab con Massud, Elham, la familia Ghaneian y los dueños del jardín, en total más de 20 personas. El señor Ghaneian es miniaturista y me ha regalado una alubia blanca con la cara del poeta Ferdowsí. El coche de Massud con las puertas abiertas despide música persa a todo volumen. Yussof enciende el ghalian, la pipa de agua, y algunos fuman. En mi honor han traído un poco de vino de fabricación casera. Massud quiere bailar pero nadie le sigue. Es un hombre alto y delgado, oscuro de tez, con unos ojos enormes y penetrantes. Acabamos bailando él y yo entre palmas y risas. La manera de bailar de los hombres en Irán me parece de lo más sexi y provocativa, vaya, que Massud, que baila estupendamente, me parecía un escándalo, no me atrevía ni a mirarlo. No he tenido más remedio que salir a bailar ante la insistencia de él y de los otros y reconozco que ha sido un elemento más de diversión para todos. Después los hombres, los chicos y una chica juegan al fútbol. Entre árboles, nogales, granados, manzanos, perales, parras y pinos, con el sonido del agua que sale a borbotones del lomo de unos cisnes enormes de cemento pintado, la tarde del viernes discurre agradable. El tiempo empieza a refrescar y se agradece un chal sobre los hombros.

Por la noche viajo con Jamileh a Mashhad. En el autobús que nos lleva desde la Terminal hasta el avión un hombre dice una fórmula religiosa en voz alta y todos responden, hombres y mujeres, en voz alta o moviendo los labios. Se nota que la mayoría va de peregrinación al mausoleo del emam Rezá, el octavo emam shií, muy venerado por los iraníes. Frente a mí hay dos chicas con zapatos azul cielo brillante de tacón de aguja, abrigos negros ceñidos y tupé altísimo medio cubierto por pañuelos azules con brillo de pailletes. Las dos llevan un neceser de plástico en la mano, una azul y la otra rosa. Van muy pintadas. Cuando el hombre se pone a decir la oración una de ellas me lanza una mirada y esboza una sonrisa casi imperceptible, la contesto de la misma manera.
Será un milagro si este avión vuela y llega a buen puerto. He cambiado un vuelo de Iran Air con escala en Teherán, por este charter directo que sale a las 12 de la noche y es para peregrinos. Las partes de metal están chafadas o abombadas

El palomar, Isfahan

Jamileh y yo visitamos el palomar en Isfahan, lo llaman “la torre de las palomas”. Es una construcción cilíndrica muy bien restaurada que se encuentra en el centro de una rotonda con césped y árboles. Hay más palomares fuera de la ciudad, a veces forman grupos de cilindros de adobe. Sus paredes interiores están llenas de agujeros perfectamente alineados formando una trama decorativa. Se sube por unas escaleras de escalones muy altos hasta el terrado. Hay pocas palomas, algunas más a medida que subimos. Antiguamente debía estar lleno, cientos de miles pues hay muchísimos nidos-agujero. Estas torres servían para acumular en un solo lugar los excrementos que luego servirían de abono para los campos. Son construcciones muy interesantes y hermosas.

Para regresar al centro de la ciudad nos situamos al lado del bordillo para decir en voz alta, a los taxis que se acercan reduciendo su marcha, la dirección que nos interesa. Hay coches particulares que también se acercan e igualmente les decimos nuestro destino, uno de ellos para y nos montamos. Es un coche bien cuidado y el conductor un señor mayor de pelo blanco, vestido con un traje de buen corte. Al cabo de un rato nos dice, muy amable, que él gira en la siguiente esquina porque se va a su casa a comer, es mediodía, y que va a parar para que nos apeemos. Jamileh le pide qué le debemos. Nada, dice. Los taxistas, a la primera, también lo dicen: “gabeleh nadareh”, pero todo el mundo sabe que hay que pagar pues es solamente una fórmula más de cortesía como tantas y tantas hay en Irán. Pero en este caso no era taarof, se notaba, el señor no aceptaba dinero, nos había llevado muy a gusto porque iba en la misma dirección que nosotras, y no necesita el dinero del viaje. Nos despedimos con las fórmulas de cortesía correspondientes, de una amabilidad exquisita y seguimos a pie, yo hacia la plaza, Jamileh a casa.

26.10.08

Cena en Isfahan

Cenamos en casa de los vecinos de abajo. Un matrimonio con un hijo y una hija universitarios. El señor había sido jefe de la administración sanitaria de Irán y ahora está jubilado pero sigue trabajando en asuntos particulares y voluntariado social. La señora está en casa y hoy nos ha cocinado un fesenjan en mi honor porque sabe que me gusta. Y, además se da la circunstancia de que son de un pueblo entre Shiraz e Isfahan donde tienen un jardín de granados y siempre traen de allí el jarabe de granada, espeso y ácido, para preparar este plato agridulce y muy sabroso, que se acompaña con arroz blanco decorado con azafrán y zereshk, unas frutas muy pequeñas rojas y ácidas.
Como siempre la reunión se desarrolla en el salón alfombrado y con sillas y sillones alrededor junto a las paredes, con mesitas auxiliares donde se ofrecen pistachos, fruta y dulces. Los zapatos han quedado fuera, en el rellano, frente a la puerta y todos andamos descalzos o en calcetines. Después de conversar una buena hora, se despliega el sofré, el mantel de plástico, encima de las alfombras, y se prepara para la cena, con platos, cucharas y tenedor. En Irán no se ponen cuchillos, se usa con la derecha la cuchara y con la izquierda el tenedor. Como la carne está muy tierna siempre y cortada en trozos pequeños, el cuchillo no es necesario. En Irán no se come bistec a la plancha. Ponen bols con yogur, platos con sabzi, las siempre presentes hierbas frescas. Para beber hay jarras llenas de dugh, yogurt con agua y un poco de sal. Mientras los hombres preparan el mantel, en la cocina abierta al salón, las mujeres sentadas en el suelo preparan las fuentes con arroz que sacan de una gran cacerola. Se cocina sobre los fogones, pero se sirve en el suelo pues las cocinas de los pisos modernos de Irán son como las nuestras. La costumbre es tener la cocina con alfombra y para limpiar las verduras o para preparar las fuentes con arroz o estofado, se hace en el suelo. Todos, pequeños y mayores, en cuanto pueden se sientan sobre las alfombras, están acostumbrados y les es mas cómodo. Para comer, aunque tengan sillas y sillones, siempre ponen el sofré sobre la alfombra y se sientan todos alrededor. Los ancianos también se sientan y se levantan con facilidad, cosa imposible para nuestros ancianos.
Jamileh adorna los montículos de arroz con agua de azafrán. También hay ensalada y pan.
Llegan unos amigos del hijo que ya han cenado y se sientan el los sillones mientras nosotros comemos. Al terminar entre todos recogemos el mantel y volvemos a las sillas. La velada dura hasta la una de la noche con una conversación animada con chistes sobre mullahs y otros asuntos religiosos. Por ejemplo: Una mujer está embarazada y va a Mashhad para pedirle al Emam Rezá que su embarazo llegue a buen término. Cuando llega allí, entra en un recinto y le preguntan –usted por qué razón viene- ella explica que es para su embarazo, y le responden que allí no es, que sólo es para curar gripes, que el sitio de los embarazos está en otro lugar.

Las mujeres vamos con pañuelo durante toda la velada.

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13.10.08

Visita al cementerio de los poetas y los derviches

Copio de mis notas: 1 de octubre, miércoles. Hoy es el eid e fitr, el final del Ramadán. Es fiesta y casi todo está cerrado. La gente se felicita. Monir ayer se compró unos tejanos nuevos y una camisa para celebrarlo. Hoy desaparece y se va con su gente de Bangladesh, matarán un cordero, lo cocinarán y lo comerán con arroz.

Me viene a buscar en coche Hanieh para ir a visitar el cementerio de los poetas y los derviches, que no está lejos de aquí. La puerta está cerrada y hay que llamar. Nos abre un chico muy joven de ojos verdes, pelo en cresta y cazadora Puma muy usada. Nos hace pagar 20mil tomanes para entrar.

El recinto es un jardín descuidado con lápidas en el suelo. Muchas llevan los símbolos derviches, como se puede ver en la foto. Aquí está enterrada Forough Farroughzad, la muy venerada poeta que falleció siendo aún joven. También el poeta Bahar. Hay algunas personas paseando por este cementerio, todas interesadas en el mundo sufí y en la poesía. Es un oasis oculto entre altos edificios modernos de apartamentos donde se oye el canto de los pájaros. Es otoño y las hojas amarillas caen sobre las tumbas. Los paseantes solitarios se saludan amablemente cuando se encuentran.

9.10.08

El bazar de Isfahan en huelga




Irán 2008, Isfahan, jueves 9 de octubre.



Estoy en una tienda del bazar de Isfahan con las puertas cerradas. Hace dos días que el bazar de Isfahán está cerrado. Es la primera vez que cierra desde la Revolución de Jomeini en 1979. Anteriormente cuando cerró el bazar de Teherán, el Shah tuvo que abandonar el país y se desencadenó la Revolución. Hoy, cuando he llegado a la Gran Plaza de Isfahan, la plaza Naqsh e Jahan, o como la llaman ahora Plaza del Emam, antes Plaza del Shah, todo estaba cerrado. He entrado en una tienda de amigos llamando a la puerta. Cuando me han abierto me dicen que quizá llega otra revolución. No sé si lo decían en serio o simplemente era una broma. Pero realmente ha llegado un momento en que todos están hartos de la situación actual. El desencadenante del cierre ha sido un impuesto del 3%, un IVA, que el Gobierno quiere imponer. Los comerciantes no lo aceptan. Ayer por la mañana paseé por el bazar y todas las persianas estaban bajadas. Hoy también. Hay un silencio especial y todo el mundo se toma la situación con calma, tomando te, y conversando sobre la situación. Dicen que en Mashad ha cerrado el bazar del oro, que en Tabriz también hacen huelga y que en Teherán empiezan a cerrar. Por supuesto ni la televisión iraní ni los periódicos dicen nada sobre el cierre. Sí que lo hacen las televisiones en persa que emiten desde Estados Unidos o Alemania. En EEUU viven más de un millón de iraníes, muchos de ellos en California, y tienen sus propias cadenas de TV. En Irán la mayoría de casas tiene parabólica y todos miran estos canales.




Tengo problemas para actualizar este blog desde Irán. Cuando intento entrar en Blogger no puedo porque está censurado. Ya he encontrado, sin embargo, un amigo que me deja actualizarlo desde su ordenador puesto que tiene un “rompefiltros”. Este programa que todos los jóvenes tienen, se debe ir actualizando cada mes más o menos ya que el Gobierno lo localiza y lo inutiliza.

Son las tres de la tarde, la plaza de Isfahan está preciosa, el cielo luce un azul límpido, el aire está transparente, el sol dibuja las sombras con bordes perfectos, las cúpulas lucen espectaculares su color turquesa. Silencio de siesta. En un rincón, el Sr. Ali, reza. Me acababa de traer una fuente llena de fruta, su amabilidad me desarma.

5.10.08

De nuevo en Teheran


Estoy en Teherán. Hoy 29 septiembre lunes, a las 4:30 me vendrá a buscar N para llevarme a una lectura poética. Ha llegado más tarde de lo previsto. También Ana S. llegó ayer con una hora de retraso. Se quejan del tráfico. Vamos en un taxi telefoní (de los que se llaman por teléfono). Las calles están colapsadas, riadas de coches que avanzan lentamente o no avanzan en absoluto se superponen en el entramado de escalextrics. Vamos hacia el oeste. Debíamos llegar a las 5 y llegamos a las 6 y media a un edificio comercial y de oficinas que se llama "borj e talá" la torre del oro. Destartalado. Está en un barrio muy popular y lleno de gente por la calle. Las chicas van muy ceñidas y modernas y están guapísimas con peinados altos que sostienen pañuelos deslizantes. Los chicos son altos, pertenecen a la nueva generación de jóvenes bien alimentados que ha irrumpido con cuerpos atléticos de jugadores de basket.
Los motoristas no llevan casco y vespinos con jóvenes zigzaguean a toda velocidad entre los coches. En una moto que conduce un chico lleva de paquete a dos chicas guapas y estilizadas con pantalón pitillo y camisa corta a punto de explotar. Los pañuelos vuelan al viento. Pasa un coche con ocho chicos embutidos en su interior, las ventanas abiertas, los brazos saliendo y alguna cabeza también, la música que despiden llena la calle, ellos ríen y se divierten. Otro coche con una pareja de jóvenes muy fashion también lleva la música del bum bum bum a todo volumen.

22.6.08

Un invierno en Kandahar: viajes a Afganistán antes de su destrucción


Los años han pasado desde que viví aquellas aventuras en Afganistán y ya hace algún tiempo desde que escribí el libro. Hoy ya no hay budas en Bamyan, el señor de las estepas convertido en vendedor de leche en Washington D.C. ya ha fallecido. También murió el año pasado en Kabul, Mohammad Zaher Shah, el que fuera rey de Afganistán durante cuarenta años. Y en ese país sigue el conflicto. Con el título "Winter in Kandahar" se publicará en inglés durante este verano y, por fin, los amigos afganos podrán leerlo. También me hace mucha ilusión que lo lean Jessica y Danyal, la viuda y el hijo de uno de los protagonistas.

Ojo Avizor: Un invierno en Kandahar: viajes a Afganistán antes de su destrucción es el comentario sobre el libro del mismo título que ha publicado Alex Moledo en su blog. Alex acaba de leer el libro y lo ha estado leyendo mientras viajaba en autobús, para entregar sus trabajos de final de curso. Son las opiniones de un joven valenciano estudiante de periodismo. Fue alumno mío en la Universidad de verano de Guardamar del Segura el año pasado.
Dentro de poco saldrá la edición en inglés publicada por Trotamundas con el título "Winter in Kandahar"

30.5.08

Hambre

Tomo parte de este artículo del periódico Clarín de Buenos Aires, escrito por Amartya Sen, nacido en Calcuta, estudioso de las situaciones de hambruna en la India y Premio Nobel de Economía. Fue publicado por The New York Times el 28 de mayo de 2008 con el título "The Rich Get Hungrier"

Cuando la prosperidad trae hambre.

Cederá o se agravará con el tiempo la crisis alimentaria? La respuesta podría ser: ambas cosas son posibles. La reciente subida en el precio de los alimentos ha sido causada en gran parte por problemas temporales como la sequía en Australia, Ucrania y otros lugares. Pero detrás de esta crisis hay un problema básico, que se agravará a menos que lo reconozcamos e intentemos remediarlo.
Consideremos la siguiente historia. Un país con muchos pobres experimenta repentinamente una veloz expansión económica, pero sólo la mitad de la gente comparte la nueva prosperidad. Los favorecidos gastan gran parte de sus nuevos ingresos en alimentos y los precios se disparan. El resto de los pobres deben enfrentarse ahora a precios de alimentos más elevados pero sin recibir mayores ingresos. Comienzan a pasar hambre. Tragedias como esta ocurren repetidamente en el mundo.
Un ejemplo muy claro es la hambruna bengalí de 1943, durante los últimos días de la dominación británica en la India. Los ingresos de los pobres urbanos aumentaron velozmente, en Calcuta especialmente, en donde los grandes gastos para la guerra contra Japón causaron una prosperidad repentina que cuadruplicó los precios de los alimentos. Los pobres de las zonas rurales enfrentaron estos elevados precios con poco aumento en sus ingresos.
La equivocada política del gobierno empeoró la división. Los gobernantes británicos, para prevenir el descontento urbano durante la guerra, compró alimentos en los pueblos y los vendió fuertemente subsidiados en las ciudades, una medida que aumentó aún más los precios en las zonas rurales. Los campesinos con ingresos más bajos murieron de hambre. Se calcula que entre dos y tres millones de personas murieron durante la hambruna y sus secuelas.
Gran parte de los debates actuales se centran en la brecha que separa a ricos y a pobres en la economía global, pero los pobres del mundo están también divididos entre los que están experimentando un gran crecimiento y los que no. La rápida expansión económica en países como China, India y Vietnam tiende a aumentar bruscamente la demanda de alimentos. Ello es, por supuesto, algo estupendo en sí mismo, y si estos países lograran reducir la desigualdad en su crecimiento interno, incluso los peor situados podrían comer mucho mejor.
Sin embargo, el propio crecimiento ejerce presión sobre los mercados mundiales de alimentos, a veces mediante un aumento de las importaciones, pero también mediante las restricciones o prohibiciones a la exportación concebidas para moderar el aumento de los precios nacionales de los alimentos, tal como ha sucedido recientemente en países como India, China, Vietnam y Argentina. Los pobres son quienes se han visto gravemente afectados, especialmente en África.
Pero existe también una versión "high-tech" del cuento de los dos pueblos. Cosechas agrícolas como las de maíz y de semillas de soja pueden ser empleadas para fabricar el combustible biológico etanol como substituto de la gasolina. De manera que los estómagos de los hambrientos deben competir con los depósitos de combustible.
La disparatada política gubernamental juega un papel aquí también. En 2005, el Congreso de los EEUU empezó a promover un uso extendido de etanol como combustible. Esta ley, combinada con un subsidio para esos usos, ha creado un floreciente mercado del grano en los EEUU, pero ha desviado también recursos agrícolas de los alimentos a los combustibles. Esto hace más difícil la competencia a los estómagos hambrientos.
El uso de etanol apenas sirve para prevenir el calentamiento global y el deterioro ambiental, y reformas políticas lúcidas podrían llevarse a cabo urgentemente si la política estadounidense lo permitiese. El uso del etanol podría ser restringido más que subsidiado o reforzado.
El problema mundial de los alimentos no está causado por una tendencia a la baja en la producción global, o por la baja producción alimentaria por persona (esto se afirma a menudo sin pruebas). Es el resultado de una demanda acelerada. Sin embargo, un problema inducido por la demanda también exige una rápida expansión de la producción de alimentos, la cual puede darse mediante una mayor cooperación global.
Aunque el crecimiento de la población sólo representa una pequeña parte del crecimiento de la demanda de alimentos, puede contribuir al calentamiento global, y un cambio climático a largo plazo puede amenazar a la agricultura. Felizmente, el crecimiento de la población es ya lento, y hay pruebas abrumadoras de que la capacitación de las mujeres (incluida la expansión de la escolarización de las niñas) puede reducirlo rápidamente todavía más.
Un reto más importante es el de encontrar políticas efectivas para tratar las consecuencias de la expansión extremamente asimétrica de la economía mundial. Las reformas económicas a escala nacional son urgentemente necesarias en muchos países de lento crecimiento, pero también hay gran necesidad de mayor cooperación y ayuda mundial. La primera tarea que tenemos por delante es comprender la naturaleza del problema.
Amartya Sen, Premio Nobel de Economía en 1998, es profesor de Economía y de Filosofía en la universidad de Harvard. Su último libro es Identity and Violence: The Illusion of Destiny.
También recomendamos el artículo "Europa debe producir más alimentos" de
VICENTE ALBERO ex ministro de Agricultura publicado en El País el 30/05/2008.

24.5.08

Los Sunderbans y Bon Bibi

La gloria de Bon Bibi

Leyenda tradicional de Bengala (India y Bangladesh). Traducido del llibro “The hungry tide”, en castellano "La marea del hambre", del escritor indio Amitav Ghosh (contada en la clase de 10 años de la escuela Parc del Guinardó, Barcelona).
Todo ocurre en los Sundernans, en el delta del Ganges, tierra de ríos y manglares, declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1997. Allí viven los últimos ejemplares de tigre de Bengala.

- No conoces la historia de Bon Bibi?
- Entonces a quién llamas cuando tienes miedo?

Bon Bibi reina sobre la jungla, donde mandan los tigres y los cocodrilos.

Sorprendentemente, la historia de la diosa tigre, la de los ojos amarillos, no empieza en el cielo o en las orillas del Ganges sino en Arabia. En la ciudad de Medina, uno de los lugares santos del islam vivia un hombre llamado Ibrahim. Un hombre sin hijos, piadoso musulmán que llevaba una vida austera de sufí faquir[1]. Por la intervención del arcángel San Gabriel, Ibrahim se convirtió en el padre de unos mellizos, Bon Bibi y Shah Jonjoli. Cuando los mellizos se hicieron mayores, el arcángel les dió el mensage de que habían sido escogidos para llevar a término una misión divina: Tenían que viajar desde Arabia hasta el “pais de los dieciocho ríos” para convertir este terreno en habitable para los hombres. Con este objetivo Bon Bibi y Shah Jonjoli salieron hacia las selvas de manglares de Bengala, en la India, vestidos con las sencillas túnicas de los sufís mendicantes.
Las junglas del “pais de los dieciocho ríos” eran entonces el reino de Dokkhin Rai. Un poderoso rey demonio, que ejercía su poder por encima de todo ser viviente de la selva, tanto de los animales como de los espíritus macabros, fantasmas i espíritus perversos. Sentía un odio especial por el ser humano con deseos insaciables ya que la carne humana le proporcionava unos placeres extraordinarios.
Un día Dokkhin Rai oyó unas voces nuevas en la jungla que llamaban al azzam, el canto que avisa a los musulmans para la oración; esto le advertió de que Bon Bibi y Shah Jonjoli havian llegado a su reino. Rápidament el demonio reunió a sus guardianes para echar a los forasteros. Pero perdió la batalla. Bon Bibi, victoriosa, decidió que una mitad del pais seguiría siendo salvaje y se la dió a Dokkhin Rai y a su ejército de demonios. El resto se lo quedó para ella y su hermano, y bajo su reinado pronto aquel terreno salvaje se convirtió en un lugar seguro para los hombres. De esta manera hubo orden en el pais de los dieciocho ríos con las dos partes, la salvaje y la cultivada, en un perfecto equilibrio. Todo iba bien hasta que la codicia humana rompió este orden.
En los confines del país de las aguas vivía un hombre de nombre Dhona que reunió una flota de siete barcos con la esperanza de hacer fortuna en la selva. La flota de Dhona estaba a punto de zarpar cuando se dieron cuenta de que quedaba una plaza de marinero. La única persona que encontraron cerca era un muchacho joven llamado Dukhey, que quiere decir “triste” en su idioma, un nombre adecuado para él ya que este chico había tenido una vida desgraciada: se le había muerto el padre cuando era pequeño y ahora vivía pobremente con su madre anciana y enferma. La mujer dejó marchar a su hijo con mucha pena y justo antes de zarpar le dio un consejo: “siempre que te encuentres en peligro has de llamar a Bon Bibi ya que ella es la salvadora de los débiles y la madre misericordiosa de los pobres, estoy segura de que te ayudará”.
La expedición zarpó y navegó por los ríos del país de las aguas hasta que finalmente llegó a una isla que se llamaba Kedokhali Char. Pero esta isla estaba dentro del territorio de Dokkhin Rai y los marineros no la conocían. El rey demonio les había preparado una desagradable sorpresa. Cuando entraron en la selva empezaron a pasar cosas extrañas: veían grandes colmenas llenas de miel colgando de los árboles pero cuando se acercaban desaparecían y solo reaparecían cuando ya estaban a una cierta distancia. No pudieron alcanzar ni una y Dhona estaba desesperado. Pero aquella noche se le apareció Dokkhin Rai y le hizo una propuesta. Cada uno debía dar al otro un deseo. El demonio quería al chico que Dhona había traído en su barco. Hacía mucho tiempo que no comía carne humana y ahora tenia la ocasión de tener una muy tierna. A cambio le llenaría a Dhona los barcos de miel y de cera, tanta, que se haría rico.
Invadido por la codicia, Dhona aceptó el intercambio y de repente, les criaturas del bosque, los demonios y los fantasmas, incluso las mismas abejas, empezaron a llenar los barcos de Dhona con un gran cargamento de miel y de cera. Pronto los barcos estaban tan llenos que ya no podían llevar nada más y llegó el momento en que Dhona debía cumplir con su parte del trato. Llamando a Dukhey, le ordenó que fuera al bosque a buscar leña para hacer fuego.
El chico no podía más que obedecer y cuando regresó con la leña vio sus temores confirmados: los barcos se habían marchado. Y entonces, de pie solo en la orilla del mar, atrapado entre el río y la selva, vio algo brillante negro y oro, era un tigre que le estaba siguiendo escondido entre los árboles. Era Dokkhin Rai disfrazado, y el demonio hizo temblar la tierra con su grito espantoso y empezó a correr para atacar. Al ver aquella inmensa bestia y aquellos enormes colmillos, un terror mortal le invadió. Aunque estaba medio desmayado de terror de lo que le había dicho su madre y dijo: “Oh madre piadosa, Bon Bibi, sálvame, ven a mi lado”.
Bon Bibi estaba muy lejos, pero cruzó las aguas en un instante. Hizo volver en si al chico cogiéndolo en sus brazos, mientras su hermano Shah Jonjoli le daba al demonio su merecido. Después, se llevó a Dukhey a su casa y lo curó. Cuando llegó el momento de volver, ella lo llenó de regalos que consistían en un tesoro de miel y cera y lo devolvió a casa de su madre. De esta manera Bon Biibi enseñó al mundo como funciona la ley de la selva: los ricos y los codiciosos serán castigados y los pobres y honrados serán recompensados.

[1] Hombre religioso, místico y mendicante.